El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) que le transmita un plan "factible y razonable" para autorizarle a desplegar una fuerza militar en Mali en su intento por ayudar al Gobierno a recuperar el control del norte del país.

El máximo órgano de decisión de Naciones Unidas exhortó a la CEDEAO a intensificar sus contactos "para preparar opciones detalladas para el despliegue de una fuerza regional en Mali" y mostró su "disposición" a estudiar esa idea siempre y cuando sea "una propuesta factible y razonable".

Animó a la organización africana, que baraja esa idea ya desde hace meses y ha presentado planes de acción al Gobierno maliense, a consensuar con las autoridades de Bamako los términos de esa intervención militar para retomar el control de una zona en manos actualmente de radicales islámicos.

La CEDEAO negocia con las autoridades del país un plan compuesto por tres fases, para primero tomar posiciones en varias zonas de la nación y después pasar al ataque, una operación que necesitaría de amplios componentes militares, como aviones de combate.

El Gobierno de Mali solo ha pedido por el momento formalmente el despliegue correspondiente a la fase tres de su plan, algo que la CEDEAO considera que no podría tener éxito sin las dos primeras fases y sin una presencia en Bamako.

El plan, sobre el que la organización regional sigue negociando además con países vecinos, como Argelia y Mauritania, necesita el apoyo también del Consejo de Seguridad de la ONU, ya que supone el despliegue de una fuerza militar.

En su comunicado, el Consejo de Seguridad mostró su "grave preocupación por el deterioro de la seguridad y la situación humanitaria en el norte de Mali, donde cada vez hay más elementos terroristas, incluidos miembros de Al Qaeda en el Magreb Islámico y grupos afiliados".

"Exhortamos a los grupos rebeldes en Mali a cortar todos sus lazos con los terroristas y expresamos nuestra gran preocupación ante las violaciones de los derechos humanos perpetrados por grupos rebeldes y terroristas", añade el texto, leído ante la prensa por el presidente de turno del Consejo, el embajador alemán Peter Wittig.

La CEDEAO propuso en un primer momento el despliegue de una fuerza militar compuesta por unas 3.000 personas en Mali para liberar el norte de ese país.

Las provincias septentrionales de Gao, Kidal y Tombuctú, que ocupan un territorio de unos 850.000 kilómetros cuadrados, están controladas desde el pasado junio por grupos radicales islámicos determinados a aplicar la ley islámica de la manera más rigurosa.

En el marco de los debates públicos del 67 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, la situación en Mali será la protagonista de una cumbre organizada en la sede del organismo internacional para el próximo 26 de septiembre y en la que se espera la participación de varios jefes de Estado y ministros.