El Gobierno estadounidense ha decidido retirar a la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI) de su lista de grupos terroristas extranjeros, en la que figuraba desde 1997, según anunciaron hoy fuentes oficiales.

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, envió hoy una comunicación al Congreso para sacar de esa lista negra a la organización iraní, también conocida como MEK (Mujahedin-e Khalq) o MKO (Muyahidin Jalq), de acuerdo con fuentes gubernamentales y parlamentarias.

"No estoy en condiciones de confirmar el contenido (de esa comunicación), pero esperamos poder hacer un anuncio público al respecto antes del 1 de octubre", dijo en una rueda de prensa la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

Pero los legisladores republicanos Dana Rohrabacher y Ted Poe se adelantaron y confirmaron en sendos comunicados la decisión del Departamento de Estado de sacar a la organización de la lista.

Un tribunal federal de apelaciones del Distrito de Columbia ordenó el 1 de junio a Clinton decidir antes del 1 de octubre si retira a la MEK de la lista.

La organización, cuyo brazo político constituye la principal oposición al régimen iraní, depuso las armas en 1990 tras haber mantenido una actividad armada contra Irán en los años 70 y 80 desde su refugio en Irak, un periodo en el que Estados Unidos alega que asesinaron a varios militares y civiles estadounidenses.

La decisión de Clinton se ha basado en parte en la reciente cooperación del grupo para que sus 3.400 miembros refugiados desde hace casi dos décadas en el campamento de Ashraf, en Irak, se trasladen a otro llamado Liberty, cerca del aeropuerto de Bagdad, de forma temporal antes de ser ubicados en terceros países.

Hace una semana llegó al campamento Liberty el último grupo importante de refugiados, poniendo fin a un largo conflicto con las autoridades iraníes.

También ha habido una importante campaña durante los últimos dos años en favor de la retirada de la MEK de la lista de grupos terroristas apoyada, entre otros, por exaltos funcionarios del Gobierno de EE.UU., tanto republicanos como demócratas, según medios como The Guardian y The New York Times.

Algunos de esos exfuncionarios, congresistas, prominentes políticos y exmilitares han recibido donaciones millonarias de la organización iraní.