El presidente de EE.UU., Barack Obama, llegó hoy a Miami para dirigirse a la población hispana, en un momento de la campaña marcado aún por los polémicos comentarios de su rival, Mitt Romney, sobre la fidelidad al mandatario del 47 % de la población que, en su opinión, se creen "víctimas" del sistema.

El avión presidencial aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Miami hacia las 13.20 hora local (17.20 GMT), con el tiempo justo para que Obama, que busca su reelección en las elecciones del próximo 6 de noviembre, acuda a la Universidad de Miami.

Allí participará en una entrevista, ante un público mayoritariamente estudiante e hispano, que se retransmitirá primero en directo por Facebook y luego, por la noche, por Univision, la mayor cadena en español del país. Posteriormente irá a Tampa, en el centro de Florida, a encabezar un acto privado de recaudación de fondos.

"Mitt Romney es el candidato más extremo de la historia reciente. Mientras muchas familias siguen pasando dificultades, Romney no ofrece una sola idea para crear empleo, tan sólo un refrito de las mismas políticas fallidas que destruyeron nuestra economía y castigaron a la clase media", afirmó la organización Obama for America, que hace campaña por la reelección del mandatario, en un memorando distribuido poco antes de la citada entrevista.

Según esa organización, los comentarios de Romney de que no se iba a preocupar de captar el voto del 47 % de la población que vive de las ayudas del Gobierno porque esa gente va a votar por Obama, delata "una falta de confianza en la mitad de la nación".

Tras esos comentarios, realizados en mayo y filtrados esta semana, a Romney se le puede hacer aún más difícil ganarse el reñido voto hispano, en el que de momento tiene gran desventaja.

Según una encuesta de Fox News Latino, cerca del 60 % de los votantes latinos votaría ahora por Obama, frente al 30 % que lo haría por Romney. Durante las primarias el mandatario gozaba de un mayor apoyo entre este segmento, ya que alcanzaba el 70 %, frente al 15 % de su rival.

Se considera que, para ganar los comicios, un candidato requiere el apoyo de al menos el 40 % del voto hispano. En 2008, Obama obtuvo el 67 %, en comparación con el 31 % que consiguió su rival entonces, John McCain.

"Cuando gané en 2008, el 47 % de los estadounidenses votaron por John McCain", recordó anoche Obama en el programa nocturno del famoso David Letterman. "No votaron por mí y lo que les dije la noche de la elección fue: 'Aunque no hayan votado por mí, he oído sus voces, y voy a trabajar tan duro como lo he hecho para lograr ser su presidente".

Hoy está previsto que insista en su idea de que Estados Unidos debe velar por el bienestar de toda la población durante la entrevista en la Universidad de Miami.

Romney ya participó el miércoles en una entrevista similar, de unos 35 minutos (se espera que la de Obama dure cerca de una hora), en lo que supone la primera ocasión en la historia en que ambos candidatos participan en una iniciativa de este tipo dirigida expresamente a la población hispana.

Mientras, la campaña de Obama está emitiendo en Florida un anuncio en que resalta la oposición que Romney hizo al nombramiento de la jueza puertorriqueña Sonia Sotomayor como la primera latina en formar parte del Tribunal Supremo de EE.UU..

Con ello trata de ganar votos entre la población de origen puertorriqueño del centro de Florida, un importante bloque electoral en este estado que no muestra tanto apoyo a Obama como otros grupos hispanos, y que se suma al voto cubano del sur del estado, tradicionalmente republicano.

Las últimas encuestas apuntan a que en Florida Obama cuenta con el apoyo del 51 % de los hispanos, frente al 37 % de Romney, aunque ambos parecen estar haciendo esfuerzos muy similares en la lucha por el voto de este segmento de la población en Florida.

La intervención de hoy de Obama, que coinciden con el primer aniversario de la abolición de la norma que impedía a los soldados abiertamente homosexuales servir en las Fuerzas Armadas, tiene lugar cuando quedan 47 días para las elecciones.

"Quedan 47 días para la reelección de un presidente que no dará por perdido al 47 % de la población", apuntó hoy su campaña, que también está lidiando con las críticas surgidas a raíz de la difusión de un logotipo electoral que imita a la bandera estadounidense pero sustituye las estrellas por el símbolo de campaña de Obama.