Neymar convirtió un penal en tiempo de reposición para que Brasil se impusiera el miércoles 2-1 a Argentina, en el partido de ida del Superclásico de las Américas, un duelo a visita recíproca entre los dos rivales sudamericanos, con jugadores que militan exclusivamente en clubes locales.

El astro brasileño anotó desde los 11 pasos después de que el árbitro señaló una mano dentro del área argentina. El gol mitigó los abucheos que dirigían los aficionados locales al técnico brasileño Mano Menezes.

Cerca del final del encuentro, cuando Brasil pasaba problemas, los aficionados comenzaron a corear el nombre de Luiz Felipe Scolari, para pedirlo como sustituto de Menezes. "Felipao", quien se coronó en el Mundial con Brasil, está libre, tras su destitución al frente del Palmeiras, la semana pasada.

Los aficionados que llenaron el estadio Serra Dourada cantaron a coro, "Adiós, Mano", y "Regresa, Felipao".

El delantero argentino Juan Martínez abrió el marcador mediante un disparo dentro del área a los 20 minutos, y Paulinho, en un aparente fuera de juego, empató al rematar de cabeza un centro de Neymar.

El encuentro de vuelta del Superclásico, organizado por la Conmebol, se disputará el 3 de octubre en Resistencia. Brasil ganó el trofeo el año pasado, por un marcador global de 2-0.

"Será un partido diferente", dijo Neymar. "Ellos jugaron aquí a la defensiva, pero necesitarán atacar más en casa. Necesitamos mantener la calma y aprovechar los contragolpes".