En Nepal la falta de energía eléctrica resulta habitual, con apagones diarios de hasta 18 horas en los meses secos del año, por lo que el Gobierno planea dar dos días semanales de descanso en vez de uno para ahorrar electricidad.

"Se ahorraría la energía eléctrica que consumen las oficinas y lo acumulado podría emplearse en las horas de mayor demanda", afirmó a Efe un portavoz del ministerio nepalí de Energía, Anup Upadhyay, en relación a la decisión tomada por el Gobierno de Katmandú.

Según Upadhyay, el domingo se unirá al sábado como día de descanso semanal, y aunque en un principio esta iniciativa sólo estará vigente durante los meses de mayor sequía -que van de diciembre a abril-, en el futuro podría ampliarse a todo el año.

"La eficiencia laboral no se verá mermada a pesar de la reducción de los días de trabajo", explicó el portavoz de la cartera de Energía, debido a que, afirmó, el Gobierno planea aumentar una hora la jornada laboral.

La mayoría de las oficinas y fábricas de Katmandú disponen de sus propios generadores para hacer frente a los cortes de luz, los cuales son especialmente frecuentes durante la estación seca debido a que en Nepal la energía hidroeléctrica es la mayoritaria.

A pesar de que el país podría generar 83.000 MW de energía hidroeléctrica debido a su perfil montañoso, donde nacen numerosos ríos que se nutren de la nieve durante la época de deshielo, la producción se reduce a 700 MW por falta de inversión.

En Nepal existe sólo una planta hidroeléctrica que puede acumular agua y usarla a su antojo -construida por Japón-, por lo que durante los meses en los que los ríos transcurren con menos agua la producción de energía no supera los 400 MW.

Para suplir la fuerte carencia, el primer ministro nepalí, Bahuram Bhattarai, solicitó hace un mes a su homólogo indio Manmohan Singh que, debido a que la India ya exporta energía eléctrica a Nepal, les aporten una dotación adicional de 200 MW.

Uno de los países más pobres del mundo, en Nepal apenas la mitad de la población tienen acceso a la electricidad y la demanda no alcanza los 1.100 MW, aunque esto no evita que se produzcan cortes de luz diarios de hasta 18 horas, como ocurrió el año pasado.

"Hasta el momento no hay grandes plantas hidroeléctricas y no se espera que haya hasta 2017", señaló Sher Singh Bhat, de la Autoridad Eléctrica de Nepal, el cuerpo estatal que produce la mayor parte de la electricidad en el país y se encarga de distribuirla.

El mes pasado el Gobierno nepalí firmó un contrato con la corporación estatal china Tres Gargantas para construir una planta hidroeléctrica en el río Seti (en el oeste del país) donde se producirán 750 MW.

La planta hidroeléctrica se convertirá en el mayor proyecto de ingeniería desarrollado en Nepal y se espera que entre en funcionamiento en 2019.

Para hacer frente a la actual falta de energía, los generadores existentes en oficinas e industrias producen unos 300 MW, de acuerdo con Upadhyay, lo que supone, por otra parte, un fuerte gasto en productos derivados del petróleo como el gasóleo.

Según Mukunda Dhungel, de la compañía estatal Corporación Petrolera de Nepal, que posee el monopolio en la distribución y compra de productos petroleros en el país, el gasto en 2011 fue de 87.000 millones de rupias (unos 1.000 millones de dólares).

Esto supone una enorme sangría para las arcas del Estado, pues al subsidiar los productos derivados del petróleo, el año pasado las pérdidas ascendieron a 10.000 millones de rupias (unos 115 millones de dólares).

Dhunghel afirma que no hay datos que indiquen la cantidad de esos productos petroleros que se destinan a la generación de energía eléctrica, aunque estima que aproximadamente es menor al 10% en temporada de deshielo y aumenta considerablemente en invierno.

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Manesh Shrestha