Un grupo de manifestantes islámicos quemaron hoy banderas de Estados Unidos e Israel frente a la Embajada de Francia en Teherán, en una protesta por la difusión de una película satírica y unas caricaturas de Mahoma, que calificaron de "insultantes" para el Islám, informó la agencia oficial, IRNA.

Los manifestantes portaban pancartas y corearon consignas contra EEUU, Francia y el Reino Unido, a los que calificaron de "los tres demonios", además de contra el régimen sionista, como llaman a Israel, agregó la agencia.

Reclamaron, asimismo, que los embajadores de Irán en los países que denominaron "amenazadores", que no precisaron cuales son, los abandonen y regresen a Teherán.

Previamente, según IRNA, un grupo de recitadores del Corán se manifestaron por los mismos motivos y con similares consignas en la plaza Palestina de Teherán.

Desde la semana pasada se han producido fuertes protestas en los países musulmanes por la difusión en internet desde EEUU de un vídeo sobre Mahoma, que ha sido calificado de "blasfemo", "insultante" y "difamatorio" por muchos musulmanes.

Ayer, la publicación de unas caricaturas de Mahoma en el semanario satírico francés "Charlie Hebdo" provocó una fuerte tensión que llevó al Gobierno galo a cerrar temporalmente embajadas, escuelas y centros culturales en una veintena de países por temor a ataques de integristas islámicos.

Hasta ahora, las protestas más violentas en los países musulmanes han estado dirigidas sobre todo contra sedes diplomáticas de EEUU y, en su consulado de Bengasi, resultaron muertos el embajador norteamericano en Libia y otros tres empleados de la legación.

París estudia hoy si mantener clausuradas legaciones y centros en países musulmanes, en prevención de posibles ataques por las caricaturas, cuya publicación las autoridades francesas defienden en virtud del principio de libertad de expresión, aunque han pedido "responsabilidad" en la actual situación de tensión.

En Irán, las autoridades y los clérigos que controlan el régimen teocrático chií han instado a los musulmanes del mundo a dar una "respuesta contundente" a lo que consideran "complots contra el Islám", de los que han responsabilizado hasta ahora a EEUU e Israel.

Tanto el líder supremo, ayatolá Ali Jamenei, como otras autoridades políticas, militares y religiosas han arremetido contra Occidente y señalado que estos hechos son una respuesta al avance de los que denominan "el despertar islámico".