Los hispanos son el jueves el centro de la campaña electoral de Estados unidos, que se traslada a Florida, un disputado estado en la contienda por la Casa Blanca donde existe un debate marcado por la inmigración. Mientras tanto, el presidente Barack Obama busca mantener al candidato republicano Mitt Romney a la defensiva.

Al presentarse ante un auditorio hispanohablante el miércoles por la noche, Romney se vio forzado nuevamente a reiterar su compromiso con todos los estadounidenses luego de la divulgación de un video con declaraciones suyas grabadas en secreto. En el video, Romney dijo que como candidato "mi trabajo no es preocuparme por" el 47% de los estadounidenses que no pagan impuestos sobre la renta y que creen que son "víctimas" con derecho a recibir la ayuda del gobierno.

"Mi campaña versa 100% en Estados Unidos", dijo Romney el miércoles en Miami durante un foro difundido por la cadena de televisión en español Univision.

Más tarde, Romney afirmó que el Partido Republicano "es el hogar natural de los estadounidenses hispanos porque este es el partido de oportunidades y esperanza".

Obama y Romney se entrecruzan el jueves en Florida, pues sus planes de viaje casi coinciden en Miami. El candidato republicano se dirige a esa ciudad donde asistirá a reuniones para recaudar dinero y a un mitin en Sarasota por la mañana, pocas horas antes de que el avión presidencial aterrice en el sur de Florida.

Tanto el presidente Barack Obama como Romney luchaban por romper su empate técnico en las encuestas, en tanto que el video ha trastocado las posturas cuando faltan siete semanas para las elecciones.