El subsecretario de Estado estadounidense, William J. Burns, participó hoy en Trípoli en una ceremonia celebrada en honor del embajador norteamericano en Libia, Chris Stevens, muerto el pasado día 11 junto a otros tres funcionarios en el asalto al consulado de EEUU en la ciudad de Bengasi.

Burns, que se reunión con los primeros ministros saliente y entrante, Abderrahim al Kib y Mustafa Abu Shagur, respectivamente, tiene previsto encontrarse también hoy con el presidente libio, Mohamed al Magrif.

La sala donde se celebró el acto, situada en los bajos del Parlamento libio, estaba presidida por una gran fotografía del embajador en la que se podía leer "Gracias Christopher".

Asimismo, debajo de esta imagen de grandes dimensiones, había varias imágenes en la que se mostraba al embajador en distintos lugares del país, así como junto a diferentes personalidades.

Burns es el político estadounidense de más alto nivel que viaja al país desde el asalto armado del consulado de Bengasi durante una protesta contra la película "La inocencia de los musulmanes", en la que se ridiculiza a Mahoma.

Durante una reunión con el Ministro de Exteriores libio, Ashur Bin Jayal, Burns aseguró que los sucesos del consulado no afectarán a las relaciones entre EEUU y Libia, sino que, por el contrario, han supuesto un fuerte impulso para aumentar la cooperación y la ayuda a Libia en el marco del proceso hacia la construcción de una sociedad civil y democrática, según indicó la agencia estatal libia, WAL.

"EEUU está dispuesto a cooperar con Libia y a ayudarla para la construcción de sus instituciones económicas, defensivas y de seguridad para lograr la estabilidad que desea el pueblo libio", dijo el "número dos" de la diplomacia estadounidense durante su reunión con Jayal.