El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, llevó hoy a cabo una importante reestructuración institucional con el nombramiento de nuevos gobernadores para diez de las 34 provincias del país asiático, incluida Kabul.

En un comunicado, la oficina presidencial explicó que, además de en la capital, los cambios se producen en las regiones norteñas de Baghlan, Badghis, Faryab y Takhar; en las sureñas Helmand y Nimroz; en la oriental Nangarhar y en las centrales Logar y Wardak.

Según la nota, cuatro de los nuevos gobernadores ya ocupaban este mismo cargo en otra provincia, mientras que entre el resto de los designados figuran dos ex diputados del Parlamento nacional y dos generales del Ejército.

Karzai nombró además como consejero de Asuntos Sociales de su Gobierno al hasta ahora gobernador de la región de Baghlan.

Esta gran reestructuración, que afecta a casi un tercio de las provincias afganas, llega pocos días después de una remodelación de la cúpula de seguridad.

El pasado día 15, el Parlamento dio el visto bueno a los nombramientos como ministros de Interior y de Defensa de Ghulam Mujtabah Patang y Bismilá Mohammadi respectivamente, y de Asadulá Khalid como nuevo jefe de los servicios secretos (NDS).

Los cambios se producen en una fase delicada en Afganistán, donde la misión de la OTAN (ISAF) acaba de decidir rebajar el grado de cooperación con el Ejército y Policía afganos a raíz de la ola de ataques de uniformados de ese país contra soldados extranjeros.

Kabul y otras ciudades afganas han sufrido además jornadas de graves protestas en los últimos días tras la difusión del vídeo que denigra la figura del profeta del islam Mahoma.

Las fuerzas internacionales comenzaron a retirarse el año pasado de Afganistán y a transferir gradualmente la competencia de la seguridad a las fuerzas locales.

Esta transición debe concluir en 2014, si se cumplen los plazos previstos.