El presidente de Ryanair, Michael O'Leary, ha adelantado hoy que el informe preliminar de la autoridad irlandesa sobre la investigación abierta a la aerolínea de bajo coste a raíz de tres aterrizajes de emergencia en Valencia concluye que se cumplió con la normativa de seguridad y operativa de la UE.

Fuentes de la Autoridad de Aviación Irlandesa (IAA, por sus siglas en inglés) han señalado que se trata de un resumen del informe que se ha hecho llegar a Ryanair y a las autoridades españolas y han añadido que, no obstante, los informes de aquella no se hacen públicos.

Por su parte, la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA) prosigue la investigación abierta a Ryanair a raíz de esos aterrizajes de emergencia, ocurridos el pasado 26 de julio en el aeropuerto de Valencia por una supuesta falta de combustible, según fuentes del Ministerio de Fomento.

O'Leary ha detallado, en una rueda de prensa celebrada en Madrid, que la investigación de la IAA, en la que han participado dos miembros de la AESA, confirma que en los tres aterrizajes se cumplían los niveles de seguridad de fuel.

Y ha mostrado su satisfacción por un comunicado conjunto de los ministerios de Transporte y Fomento irlandés y español en que se afirma que los estándares de seguridad de Ryanair coinciden con los de las compañías aéreas más seguras de Europa.

Del informe se desprende que los tres aviones volaron hacia Madrid desde sus destinos de origen con más combustible que el establecido en la reglamentación del plan de vuelo.

La IAA considera que los aviones también contaron con niveles de combustible cercanos al nivel exigido para el desvío que tuvieron que hacer a Valencia por una tormenta eléctrica en Madrid.

No obstante, la IAA recomienda a Ryanair que revise su política de combustible y valore la emisión de una guía orientativa a las tripulaciones respecto al fuel a cargar en operaciones hacia aeropuertos concurridos, especialmente en condiciones climatológicas adversas, cuando es probable que se requiera un desvío.

Además, recomienda a Ryanair que valore incluir como parte de su programa de formación la incorporación de circunstancias similares a las ocurridas con los vuelos referidos anteriormente, prestando una atención especial a la gestión de los desvíos.

O'Leary ha explicado que la política de combustible de Ryanair está cambiando continuamente porque se busca, como en todas las compañías, una carga óptima.

Ryanair realiza 1.500 operaciones diarias y, en 2011, la compañía tuvo unos 20 incidentes relativos a seguridad, mientras que en los primeros seis meses de 2012, menos de 10, ha resaltado.

O'Leary ha matizado que los pilotos declararon un estado de emergencia ("may-day") en Valencia en lugar de pedir una prioridad de aterrizaje porque hace cuatro años se acordó que en España declararían "may-day" en este tipo de situaciones, para evitar que se produzca confusión entre los controladores.

El informe de IAA apunta también a que las operaciones en un aeropuerto tan concurrido como el de Madrid, bajo condiciones meteorológicas de tormenta eléctrica y los niveles de tráfico aéreo asociados, pueden añadir retrasos significativos a todos los vuelos.

En este sentido, recomienda que la AESA analice los retrasos en las llegadas a Madrid para valorar si se deberá recomendar u obligar a un repostaje adicional en operaciones normales, especialmente cuando las pistas dirección sur están en uso.

Sobre la iniciativa de Fomento de promover que se modifique el reglamento de la UE para que las autoridades de supervisión de cada estado miembro pueda ampliar sus competencias sobre las compañías aéreas extranjeras de fuerte implantación en su territorio y de endurecer el régimen sancionador, O'Leary ha dicho que Ryanair acataría, si lo hubiera, un cambio en la normativa.