Eddie Vedder, el cantante del grupo Pearl Jam, actuó hoy ante el presidente Barack Obama en un acto privado organizado en Tampa (Florida) para recaudar fondos para la campaña de reelección del mandatario el próximo 6 de noviembre.

El acto, al que se exigía un mínimo de 20.000 dólares para asistir, tuvo lugar en la residencia del cantante y compositor Don Miggs y de Lisa DeBartolo, hija de un antiguo propietario del equipo de fútbol americano de los San Francisco 49ers.

Equipado con una mandolina, Vedder, considerado un icono internacional de la música alternativa, inició su actuación con "Rise", un tema de Pearl Jam, ante unas ochenta personas, y luego cambió su instrumento por su ya clásico ukelele hawaiano.

"Tiene un pequeño certificado de nacimiento aquí dentro", bromeó el conocido cantante en referencia a la polémica sobre la partida de nacimiento de Obama, para añadir a continuación: "No puedo decir que alguna vez haya tocado tantas canciones vestido de traje".

Vedder también se refirió a los polémicos comentarios del candidato republicano, Mitt Romney, sobre su falta de preocupación por captar el voto del 47 % de la población que, en su opinión, se siente "víctima" del sistema, vive de las ayudas públicas y planea votar por Obama.

"Yo soy un ejemplo de alguien que nunca consiguió ir a la universidad. Tenía este sueño de ser músico, pero tenía la impresión de que ese sueño tenía fecha de caducidad", explicó el cantante, quien relató que logró un trabajo como vigilante de seguridad que le permitía seguir comprando "guitarras y micrófonos".

"Para mí, todo comenzó con la posibilidad de recibir una formación adecuada para un trabajo decente", apuntó. Por eso, dijo, "es muy molesto escuchar cómo un candidato presidencial desdeña tan fácilmente a una cantidad tan descomunal de gente".

Obama le agradeció su actuación, "pero sobre todo, esa historia", que "dice mucho no sólo de ti, sino de este país".

"No quiero que nuestros hijos piensen que el éxito está reservado para ellos y que de alguna manera la mitad del país está excluida de ese éxito. Quiero que todos tengan éxito. Negro, blancos, hispanos, asiáticos, nativos americanos, homosexuales, heterosexuales, capacitados o discapacitados, quiero que todos tengan la oportunidad del éxito. Eso es por lo que estamos luchando en estas elecciones", defendió.

Previamente, Obama había estado en Miami, donde participó en una entrevista dirigida a la población hispana, y, antes de partir hacia Tampa, hizo una parada en la hamburguesería OMG! Burgers, propiedad del cubano Abiel Ballesteros, que posteriormente, explicó que le habían avisado con tan sólo quince minutos de antelación.

El presidente pidió una hamburguesa con queso de 6,49 dólares, patatas fritas (2,19 dólares) y un refresco y almorzó con tres estudiantes. Luego posó con los empleados y clientes que querían hacerse fotos con él.