El Gobierno de Cuba exhortó hoy a los candidatos presidenciales de Estados Unidos a poner fin al bloqueo contra la isla y a aprovechar la "oportunidad histórica" de rectificar una política "obsoleta" que ha ocasionado al país caribeño daños por 108.000 millones de dólares.

"Cualquiera de los candidatos, si el presidente (Barack) Obama no da pasos decisivos en las semanas que quedan, tendrá una oportunidad histórica, la oportunidad de rectificar una política obsoleta, anclada en la Guerra Fría, una política vieja y deteriorada, congelada en el tiempo", dijo en La Habana el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez.

El canciller presentó este jueves -en una comparecencia que se pudo seguir también en Nueva York mediante videoconferencia- el informe sobre el bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU sobre Cuba impuesto desde 1962, que se someterá a debate en la Asamblea General de la ONU el 13 de noviembre.

Cuba calcula que el daño económico que le ha supuesto este embargo desde su entrada en vigor hasta diciembre de 2011 asciende a más de 108.000 millones de dólares a precios corrientes, cifra que supera el billón de dólares si se considera la depreciación del dólar frente al oro en el mercado internacional.

El documento reitera en que el bloqueo "sigue siendo el principal obstáculo para que Cuba desarrolle a plenitud sus potencialidades económicas y sociales".

El Gobierno cubano denunció que el actual inquilino de la Casa Blanca y candidato a la reelección el próximo 6 de noviembre, Barack Obama, "ha aplicado exhaustivamente e incluso ha endurecido los términos de la aplicación del bloqueo".

Según el canciller Rodríguez, durante el mandato de Obama se ha producido un "abismo" entre sus hechos y la promesa de "una mirada nueva sobre Cuba" que formuló en la Cumbre de las Américas de 2009 celebrada en Trinidad y Tobago.

A apenas siete semanas antes de las elecciones presidenciales de EE.UU., Rodríguez consideró que el presidente que levante el bloqueo contra Cuba "pasaría a la historia como el hombre que rectificó una política fracasada, enferma y cruel" y tendría la oportunidad de dejar un "legado sobresaliente" con su nombre.

Destacó que a Estados Unidos le convendría poner fin a esta política contra Cuba por numerosas razones de su propio interés nacional y respeto hacia sus ciudadanos.

Citó entre ellas que en el actual momento de crisis económica internacional "el levantamiento del bloqueo aportaría a Estados Unidos un mercado totalmente nuevo de once millones de personas" y le permitiría generar empleo.

En cualquier caso, advirtió que "Cuba no renunciará ni a su independencia, ni a su soberanía, ni a su desarrollo" aunque persista el embargo.

En el informe presentado hoy, La Habana denuncia que en el último año la persecución de Estados Unidos a las transacciones financieras internacionales de Cuba "ha sido uno de rasgos más significativos de la aplicación del bloqueo".

El documento describe también los daños que la política de Estados Unidos contra Cuba ha causado en el último ejercicio en sectores como el comercio exterior (3.553 millones de dólares), la alimentación (131,5 millones), salud (diez millones) y la industria de la construcción (más de un millón).

Al igual que en años anteriores, el Gobierno cubano denunció que el bloqueo estadounidense es un "genocidio", una "violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos", y un "grosero" incumplimiento del derecho internacional.

El año 2011, la Asamblea General de la ONU aprobó, por vigésima vez consecutiva, una resolución para pedir el levantamiento del embargo económico y comercial de Estados Unidos contra Cuba con el voto a favor de 186 países, dos en contra y tres abstenciones.