El presidente venezolano, Hugo Chávez, bajó la intensidad de su campaña electoral con la reducción de los actos proselitistas, los contados viajes al interior del país y discursos más breves que de costumbre a poco más de dos semanas para los comicios presidenciales.

La reducción del ritmo contrasta con el que el presidente imprimió durante el mes de agosto cuando pasó varios días viajando por los estados Anzoátegui y Guayana (este) y encabezó actividades en Vargas (norte) para dirigir grandes actos, y viajó al estado Falcón (noroeste) tras la explosión de una de las refinerías más grandes del mundo.

La refinería de Amuay, perteneciente al Centro Refinador Paraguaná (CRP), uno de los mayores del mundo, registró una explosión catastrófica que dejó 42 muertos y cuantiosas pérdidas materiales en la ciudad noroccidental de Punto Fijo, estado Falcón.

Desde entonces, el mandatario ha salido poco de Caracas y sus apariciones en actos de campaña son cada vez menos frecuentes y más cortas, mientras que el candidato de unidad de la oposición, Henrique Capriles, ha recorrido más de 250 pueblos.

Chávez encabezó hoy en Miraflores un Consejo de Ministros transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión. Desde allí dirigió la inauguración de varias obras de Gobierno en diferentes estados del país sin abandonar su despacho.

En la última semana el presidente participó en cuatro actos de campaña pero solo ofreció dos discursos, uno de ellos de menos de media hora de duración ante un público conformado por los jóvenes militantes de los partidos que lo apoyan.

Además, no desarrolló ninguna actividad ni el domingo ni el martes a pesar de que faltan menos de tres semanas para las elecciones del 7 de octubre.

El pasado viernes el mandatario se trasladó a su estado natal, Barinas, después de pasar varios días sin abandonar Caracas o movilizándose solo al aledaño estado Vargas.

En Barinas, Chávez entregó un complejo de viviendas a los habitantes de la zona pero no ofreció discurso alguno y se limitó a dar una entrevista a un canal de la región.

El sábado el candidato a la reelección se trasladó al estado Apure (suroeste), vecino del estado Barinas, y ofreció un discurso en el que manifestó emoción por encontrarse en una zona que lo acogió en su juventud pero al día siguiente se ausentó de todo evento público.

Chávez reapareció el lunes en una escuela del oeste de Caracas para celebrar el inicio del año escolar, acto de Gobierno que fue transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión, interrumpiendo la conexión que en ese momento otros canales de televisión hacían con un acto de Capriles.

El candidato de la oposición criticó "el abuso de poder en plena campaña electoral expresado en las cadenas" por la interrupción del acto, que debió ser retransmitida en diferido.

Ese mismo lunes, el jefe de Estado encabezó una caravana en el populoso barrio de Catia, en el oeste de Caracas, donde no dio discurso, lo que dio pie a rumores y a titulares de prensa que aseguraban que la falta de alocución se debió a la "apatía" de los militantes del chavismo del sector.

El jefe de campaña de Chávez, Jorge Rodríguez, se burló de esas conjeturas y replicó que el acto nunca tuvo previsto un discurso y que las caravanas han sido una forma habitual en otros procesos electorales para que el presidente se encontrara con sus seguidores.

Tras un martes de ausencia, el presidente se presentó el miércoles ante la "juventud revolucionaria" en Caracas, actividad en la que se permitió la intervención de varios jóvenes militantes y Chávez se limitó a cerrar el acto con un breve discurso de menos de media hora.

Casi 19 millones de venezolanos elegirán el próximo 7 de octubre al presidente que dirigirá el país durante el periodo 2013 y 2019, con Chávez y Capriles como favoritos de una lista de candidatos que completan otros cinco aspirantes independientes.