La Cámara de Representantes de EE.UU., bajo control republicano, aprobó hoy una resolución que pretende bloquear los cambios autorizados por el presidente Barack Obama al sistema de beneficencia social conocido como "Welfare", que se ha convertido en arma electoral.

Con 250 votos a favor y 164 en contra, la cámara Baja aprobó la medida que, entre otros elementos, exige que el Gobierno de Obama dé marcha atrás a las normas que otorgan más autonomía a los Gobiernos estatales para la gestión del programa de "Welfare" para gente pobre.

No está claro que la medida sea aprobada en el Senado, bajo control demócrata, y aún si es ratificada por ambas cámaras del Congreso afrontaría la amenaza de un veto presidencial.

La medida fue aprobada sobre líneas partidistas en unos momentos en que, en pleno año electoral, los republicanos acusan a Obama de socavar la reforma del "Welfare", emprendida por el anterior presidente demócrata, Bill Clinton.

En concreto, la reforma del "Welfare", aprobada en medio de grandes fisuras ideológicas en el Congreso de EE.UU. y promulgada en agosto de 1996 por Clinton (1993-2001), condiciona precisamente las ayudas sociales a la búsqueda de empleo.

La Administración de Obama ha explicado que suspendería el requisito de la búsqueda de trabajo siempre y cuando los gobernadores justifiquen que pueden cumplir las mismas metas de reducir el número de beneficiarios -y por tanto los gastos del programa- con otros métodos.

Así, para obtener una exención de ese requisito, los gobernadores deben demostrar cómo reducirán la nómina del "Welfare" en al menos un 20 % a través de la contratación de más beneficiarios en el mercado laboral.

Otro requisito, delineado en julio pasado por la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, es que los Gobiernos estatales demuestren sin equívoco que sus políticas se encaminan hacia esa meta en un plazo de un año.

Pero la explicación del Ejecutivo ha caído en oídos sordos para los republicanos.

Paul Ryan, legislador de Wisconsin y compañero de fórmula del candidato presidencial republicano, Mitt Romney, ha acusado a Obama de minar la reforma emprendida por Clinton.

Sus acusaciones han encontrado eco en varios anuncios electorales impulsados por líderes conservadores.

Hoy mismo, los legisladores republicanos Dave Camp y John Kline, que presiden los comités de Medios y Arbitrios y de Educación, respectivamente, afirmaron que el Gobierno de Obama ha llevado a cabo "un esfuerzo sistemático por minar el (requisito de) trabajo, y por aumentar la dependencia de todos los programas" de beneficencia pública.

Lo curioso, según replicaron hoy varios legisladores demócratas, es que durante la presidencia de George W. Bush los republicanos apoyaron medidas que de todas maneras hubiesen dado a los Gobiernos estatales mayor autonomía sobre los requisitos laborales del programa "Welfare".

El número de estadounidenses inscritos en el "Welfare" se redujo de 12,6 millones en 1996 a 4,2 millones en 2009, una caída del 67 %, según cifras oficiales.

La votación de la medida también se ha producido en una semana donde ha dominado la divulgación de un vídeo secreto, grabado en mayo pasado, en el que Romney se mofa del "47 %" del electorado que apoya a Obama y que, según él, no paga impuestos y quiere estar mantenido por el Gobierno.