El artista y disidente chino Ai Weiwei, invitado a participar en el pabellón germano en la Bienal de Venecia de 2013, expresó hoy sus dudas de que pueda asistir, ya que las autoridades del país asiático mantienen la prohibición de que salga del país.

En una conversación telefónica con Efe, el artista señaló que acababa de enterarse de la invitación por parte alemana, y que no sabía si podrá estar presente en el pabellón germano, donde en principio se le ha encargado que elabore un trabajo escultórico.

También admitió que aún es pronto para saber qué obra mostrará, en un pabellón muy internacional donde también participarán la india Dayanita Singh, el sudafricano Santu Makofeng y el realizador cinematográfico germano-francés Romual Karmakar.

Ai estuvo detenido el pasado año casi tres meses, mientras era objeto de investigaciones por presunta evasión fiscal tras las cuales el conocido creador fue condenado a pagar 12 millones de yuanes (1,9 millones de dólares, 1,47 millones de euros).

El artista, conocido por haber colaborado en el diseño del Estadio Olímpico de Pekín, entre otros trabajos, está actualmente en libertad pero las autoridades le prohíben salir del país, alegando que continúan investigándole por otros delitos, como pornografía o bigamia.

Ai cuenta en Alemania con una importante comunidad de simpatizantes de su causa, y es en ese país donde ha llevado a cabo algunas de sus principales exposiciones en el exterior (entre ellas una en la que mostraba abiertamente las heridas que le había causado la policía china en una agresión).

La fama del artista en el país centroeuropeo se tradujo el pasado año, en los momentos de mayor persecución de las autoridades chinas al artista, en una oferta de ingreso del disidente en la Academia de la Artes de Berlín y una cátedra en la Universidad de Bellas Artes de la capital germana.