El transbordador espacial Endeavour partió el miércoles a su nueva vida como pieza de museo en el último viaje de este tipo de naves encima de un jumbo jet.

El más joven del programa de transbordadores espaciales de Estados Unidos salió al amanecer del Centro Espacial Kennedy en Florida en la primera etapa de su vuelo a California.

Cientos de personas — astronautas, trabajadores del centro espacial, turistas y periodistas — se reunieron en la pista de despegue para despedirse del Endeavour luego de dos días de demoras por lluvia. Multitudes se aglomeraron también en las playas cercanas para ver cómo el transbordador entraba y salía de las nubes a baja altura en un último espectáculo.

La gente saludó, arrojó besos y vitoreó mientras la nave daba una última vuelta encima de la pista de aterrizaje que solía utilizar y luego se dirigió hacia el Golfo de México.

"¿Sabe qué? Estoy sintiendo una cantidad enorme de orgullo", dijo la astronauta Kay Hire, que voló en el Endeavour hace dos años.

Varias horas después, la gente vitoreó emocionada cuando el transbordador voló encima de su pista de aterrizaje en Houston, no lejos del centro de control de misiones de la NASA y de todos los astronautas. El jet que transportaba a la nave espacial aterrizó poco después en Ellington Field.

El Endeavour pasará la noche en Houston antes de continuar su viaje al Aeropuerto Internacional de Los Angeles, donde aterrizará el viernes. A mediados de octubre será transportado muy lentamente por las calles de la ciudad hasta el museo California Science Center.

Si el Endeavour no pudo permanecer anclado en la Estación Espacial Internacional, su destino principal en los últimos años, entonces el centro científico es una escala final ideal, dijo el astronauta Gregory Chamitoff. El estará presente en Los Angeles para cuando llegue el transbordador.

Chamitoff creció en California y voló a la estación espacial a principios de 2011 en el último viaje del Endeavour a la órbita terrestre.

"Supongo que realmente no sabía cómo me sentiría hasta que me desperté y creo que para mí es más emocionante que triste", afirmó.

La NASA puso fin a su programa de transbordadores en 2011. El Atlantis permanecerá en el Centro Kennedy para su exhibición, mientras que el Discovery ya se encuentra en un museo del Instituto Smithsoniano en Washington.

El Endeavour — el reemplazo para el Challenger, que estalló durante un despegue — debutó en 1992 y voló 25 veces a la órbita terrestre antes de ser retirado de servicio el año pasado. Acumuló 197,9 millones de kilómetros (123 millones de millas) en el espacio y le dio la vuelta a la Tierra casi 4.700 veces.