La presidenta de la estatal brasileña Petrobras, Maria das Graças Foster, dijo que hoy que la empresa está en búsqueda de socios en el área de refino y lamentó la demora de la venezolana PDVSA en formalizar su participación en una refinería que se construye en Brasil.

"Existe interés por parte de posibles socios, pero los nombres son absolutamente confidenciales", declaró Foster a periodistas tras participar en una audiencia en la Cámara de Diputados.

Según Foster, Petrobras estudia actualmente "el perfil de los interesados", para comenzar las posibles negociaciones en un futuro cercano.

La presidenta de la empresa brasileña apuntó que las reservas en la zona del llamado presal, un nuevo horizonte de hidrocarburos en aguas profundas del océano Atlántico frente al estado de Río de Janeiro, "tiene un potencial mayor del esperado", lo cual deberá llevar al país a aumentar su actual capacidad de refino.

"Si encontramos buenos socios en esa área, nos sentaremos a conversar", indicó Foster, quien apuntó que la estatal venezolana PDVSA sigue siendo "una socia potencial, con la que se está negociando".

La ejecutiva dijo que sería "muy importante" que se formalice la participación de la empresa venezolana en una refinería que se construye en el estado nororiental de Pernambuco, pues "es una compañía con gran experiencia en el área" de refino.

"Lamento que todavía no esté con nosotros", declaró Foster.

Hace ya siete años, las dos empresas acordaron construir en forma conjunta esa refinería, que tendrá capacidad para procesar 230.000 barriles diarios de petróleo.

Sin embargo, Petrobras inició en 2007 las obras con recursos propios y desde entonces está a la espera de que PDVSA haga sus aportes y asuma su parte en la deuda que la estatal brasileña contrajo con el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para financiar el proyecto.

Para entrar en la sociedad, PDVSA debe adquirir el 40 por ciento de las acciones de la refinería, así como responsabilizarse por el mismo porcentaje de la deuda contraída y de la parte que le corresponde asumir por lo ya gastado por Petrobras en las obras.

PDVSA y el propio presidente venezolano, Hugo Chávez, reafirmaron en reiteradas ocasiones su interés en participar en las obras, pero la empresa aún no ha podido reunir las garantías necesarias, para lo cual Petrobras le ha dado plazo hasta noviembre próximo.