El Tribunal Supremo italiano ordenó hoy que se repita el juicio en apelación contra los dos antiguos altos cargos de los servicios secretos de Italia (SISMI) Nicolo Pollari y Marco Mancini por el caso del secuestro del eximán Abu Omar en Milán, en 2003.

El Supremo obliga a repetir el juicio en segunda instancia contra los exmiembros de la cúpula de los servicios secretos italianos, después de que el Tribunal de Apelación de Milán (norte de Italia) dictaminara en diciembre de 2010 que Pollari y Mancini no podían ser procesados, en virtud del secreto de estado impuesto sobre el caso, confirmando así la sentencia emitida en primera instancia.

Con esta decisión, informan los medios de comunicación italianos, el Supremo acogió el recurso presentado por la Fiscalía de Milán y los abogados de Abu Omar, secuestrado cuando salía de su casa milanesa por agentes de la CIA y trasladado a Egipto, donde fue encarcelado y sufrió torturas, según denunció él mismo después de ser excarcelado a principios de 2007.

Por otro lado, el Supremo ratificó hoy las condenas impuestas por el mismo caso a veintitrés agentes de la CIA por el Tribunal de Apelación milanés, que en diciembre de 2010 amplió sus penas de cárcel hasta siete y nueve años, frente a las de cinco y ocho dictaminadas en primera instancia.

En total, veintiséis agentes de la CIA habían sido imputados por el secuestro del eximán, pero tres de ellos -Jeff Castelli, Betnie Medero y Ralph Russomando- quedaron absueltos por gozar de inmunidad diplomática.

En las motivaciones de la sentencia en primera instancia emitida en 2009 sobre el caso, el juez del Tribunal de Milán Óscar Magi señaló que el servicio secreto italiano "conocía y era incluso condescendiente" con las actividades que llevaron al secuestro de Abu Omar.

Sin embargo, el juez destacó que acerca de dicha circunstancia "no se pudo profundizar", ya que sobre las actividades internas del SISMI se impuso el secreto de Estado.

Sí fueron condenados los exagentes del SISMI Luciano Seno y Pio Pompa a tres años de cárcel cada uno por un delito de "complicidad" en el secuestro, una pena que fue reducida en apelación.

Este fue el primer caso de los llamados "vuelos de la CIA" que se juzgó en Europa.