Los 28.000 mineros de la empresa Lonmin Platinum celebraron el miércoles un acuerdo que puso fin a una huelga en la que murieron 45 personas, pero la situación laboral en otra mina desembocó en la violencia cuando la Policía dispersó lo que calificó de una reunión ilegal cerca de la ciudad de Rustenburg.

"La Policía les pidió dispersarse y cuando no lo hicieron, usó gases lacrimógenos, granadas de estruendo y balas de goma para dispersar la multitud", informó el vocero policial de la provincia de Gauteng, Dennis Adriao. "Hemos dicho desde el principio que no toleraremos reuniones ilegales".

La segunda huelga es en la mina Amplats, propiedad de la empresa angloestadounidense Platinum, que había dicho anteriormente que sus trabajadores no hacían huelga pero que la firma había cerrado sus operaciones para garantizar la seguridad de los trabajadores ante amenazas violentas.

En Markana, sitio donde ocurrió la represión contra los mineros de Lonmin, miles de mineros se reunieron y entonaron el himno nacional bajo un sol abrasador, algunos de ellos protegiéndose con sombrillas. Los trabajadores vivaron y cantaron al entrar en el estadio de Wonderkop en Marikana, cerca de las minas. Muchos dijeron estar felices de volver al trabajo el jueves y de que hubiese terminado la huelga en la que murieron 45 personas.

Lonmin accedió a abonar un salario bruto de 11.078 rands (1.385 dólares) a los perforadores de rocas que habían exigido 12.500 rands (1.560 dólares). También accedieron a pagar a todos los mineros un bono de 2.000 rands (250 dólares) por retornar al trabajo. Una declaración de la compañía dijo que los mineros recibirán aumentos salariales entre el 11% y el 22%.

"Estoy muy satisfecho", afirmó Mvenyeza Luhlaziyao, un pintor que trabaja en las minas. "Trato de olvidar el pasado y seguir adelante. Tenemos que hacer que la compañía siga progresando y la gerencia deberá escucharnos en el futuro. No les interesábamos y por eso decidimos ir a la huelga".

Riddick Mofokeng, un minero, dijo que el acuerdo "no era lo que esperábamos, pero es bueno".