El instructor del juicio por corruptelas denunciadas en 2005, durante el primer mandato presidencial de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, afirmó hoy que decenas de diputados cambiaron de partidos en medio de sobornos que hubo en el Congreso.

El magistrado Joaquim Barbosa, quien actúa como instructor en el proceso que desarrolla la corte suprema, dijo en una nueva audiencia del llamado "juicio del siglo" que entre los beneficiados con ese transfuguismo estuvo el Partido Liberal (PL), uno de los más implicados en la trama.

El PL fue extinto en la época de las denuncias y se transformó en el Partido de la República (PR), que continuó en la coalición que apoyó a Lula y ahora forma parte de la que respalda a su sucesora y pupila política, Dilma Rousseff.

Según documentos presentados por Barbosa ante los otros nueve miembros del Tribunal Supremo, al menos 23 diputados elegidos por otros partidos se pasaron al PL en las épocas en que esa formación recibía supuestos sobornos del Partido de los Trabajadores (PT), que llevó a Lula al poder por vez primera en las elecciones del 2002.

De esa manera, Barbosa dijo creer que queda desmontado uno de los alegatos de la defensa, la cual sostiene que el PL no tenía por qué ser "comprado" por el PT, pues formaba la base de apoyo a la campaña de Lula, al punto que en ese partido militaba José Alencar, electo en la misma fórmula como vicepresidente del país.

Barbosa consideró que los entonces dirigentes del PL Valdemar Costa Neto, Carlos Alberto Rodrigues y Jacinto Lamas actuaron como contactos de esa formación con el PT, recibieron el dinero de los sobornos y colaboraron con el transfuguismo que permitió "comprar" la mayoría parlamentaria que Lula no había obtenido en las urnas.

Según los cálculos del magistrado, el PL recibió del PT más de 10 millones de reales (hoy 5 unos millones de dólares) que no fueron declarados por ninguna de las dos formaciones y procedían de la red de corrupción, que en parte se alimentaba con dinero público.

En esta fase del proceso, la tercera desde que comenzó el juicio el pasado 2 de agosto, están implicados dirigentes del antiguo PL y de los partidos Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), Progresista (PP) y Laborista Brasileño (PTB), así como del propio PT.

Barbosa también consideró que existen indicios "sólidos" contra el exdiputado Roberto Jefferson, del PTB, que fue quien denunció la existencia de la red en junio de 2005 y admitió haber recibido del PT unos cuatro millones de reales (hoy dos millones de dólares).

Según el juez instructor, toda la trama, además de conllevar a la existencia de corrupción activa y pasiva, también comprueba que hubo una "sociedad permanente para la práctica de delitos", con lo cual se configuraría el delito de asociación ilícita.

"Los partidos no son donadores universales de dinero para otras formaciones, por lo que toda la sistemática es sospechosa", sostuvo Barbosa, quien mañana continuará con la lectura de su voto referente al tercero de los siete capítulos en que está dividido el proceso.

La tesis de Barbosa será debatida durante las próximas sesiones por los otros nueve magistrados, que por mayoría deberán decidir si la respaldan o si aceptan los argumentos de la defensa, que sostiene que los pagos a diputados de los cuatro partidos políticos eran para cubrir deudas de campaña.

Si la mayoría de los magistrados se inclinara por los alegatos de la defensa, todo el asunto quedaría reducido a violaciones de leyes electorales ajenas a la órbita penal y además ya prescritas.