Un tribunal de Kenia ha ordenado la apertura de las dos fosas comunes encontradas en el distrito del Delta del Río Tana, donde en las pasadas semanas se han producido enfrentamientos entre dos tribus de la zona que han dejado más de 116 muertos y 12.000 desplazados, según la Cruz Roja del país.

La Policía sospecha que se trata de fosas secretas en las que se ha enterrado a más muertos de ataques y represalias entre las etnias Pokomo y Orma, por lo que ayer se dio el permiso para desenterrar a las víctimas e investigar las circunstancias de su muerte, informaron hoy los medios locales.

Según el periódico Daily Nation, las fosas fueron encontradas el pasado domingo por paramilitares cerca de la localidad de Ozi, en el distrito del Delta del Río Tana, en el este de Kenia.

Estas fosas están en las proximidades del pueblo de Kilelengwani, donde la semana pasada murieron en un ataque 38 personas, entre ellas nueve oficiales de la Policía.

Por su parte, el comisario de la Policía de Kenia, Mathew Iteere, señaló que las autoridades tienen informes que indican la desaparición de numerosas personas desde que hace un mes se iniciaran los ataques entre dos tribus, la Pokomo y la Orma.

El agente encargado de las operaciones de la apertura de la fosa, Anthony Kamitu, aseguró que las excavaciones comenzarían una vez que hubieran llegado al lugar los patólogos.

"Nadie sabe cuántas personas están enterradas en la fosa. También queremos saber la naturaleza de las heridas que les llevaron a la muerte", detalló Kamitu.

Las fosas fueron encontradas el pasado domingo mientras agentes de la Policía peinaban la zona en busca de hombres armados, y se encontraron con montículos de tierra que se habían formado recientemente.

El descubrimiento de estas fosas podría suponer un aumento importante en el número de víctimas del conflicto entre las dos tribus, que ha llevado a que el Gobierno despliegue en la zona a unos 1.800 efectivos de las fuerzas de seguridad para tratar de contener la violencia.

A pesar de estos esfuerzos, 35 viviendas fueron quemadas en la noche del domingo en la localidad de Garsen, pero no se produjeron víctimas, debido a que los residentes de la zona habían huido por el temor a los ataques.

Aunque en un principio se afirmaba que los Orma y los Pokomo se enfrentaban por los recursos naturales de la zona, posteriores informes indican que es posible que la violencia esté relacionada también con la celebración de las próximas elecciones generales de Kenia, prevista para el próximo 4 de marzo.

La Comisión para la Cohesión y la Integración Nacional de Kenia cree que la violencia del distrito del Delta del Río Tana está motivada porque uno de los grupos piensa que perderá poder si se permite a la etnia rival participar en las elecciones.

Sin embargo, el Consejo Supremo de los Musulmanes de Kenia (SUPKEM) afirma que, tras investigar los hechos, han llegado a la conclusión de que los enfrentamientos se producen porque los Orma se sienten marginados, puesto que ninguno de los tres parlamentarios de la región pertenece a su comunidad.

De hecho, el viceministro de Ganadería del país y parlamentario de Galole, en el distrito del Delta del Río Tana, Dhadho Godhana, fue cesado de su cargo y compareció ante los tribunales en conexión con la violencia que se ha desatado entre las dos tribus.

Además, otras 19 personas han sido arrestadas, presuntamente relacionadas con los enfrentamientos.

Las anteriores elecciones de Kenia ya dejaron más de 1.300 muertos y unos 300.000 desplazados en la ola de violencia que se desató principalmente entre los partidarios del presidente, Mwai Kibaki -de la tribu mayoritaria Kikuyu-, y los seguidores del entonces opositor Raila Odinga, actualmente primer ministro.