La Semana de la Moda Femenina de Milán para la primavera-verano 2013 abrió hoy sus puertas con un homenaje a las décadas de los años sesenta y setenta de la mano de la firma italiana Gucci, que con coloridos diseños evocó la elegancia más sofisticada de esa época.

La diseñadora de Gucci, la italiana Frida Giannini, se centró en los pantalones "palazzo" de corte recto y ancho, los escotes pronunciados y los maxivolantes de organza como elementos fundamentales de una colección que busca recrear el estilo de la modelo Benedetta Barzini en las portadas de la revista "Vogue" durante los años sesenta.

Las propuestas presentadas por Giannini para la próxima primavera-verano incluían los estampados delicados y los colores fuertes combinados en bloque, entre los que la firma destacó, sobre todo, el rojo intenso y el azul eléctrico.

A pesar del protagonismo de los colores en esta colección, Gucci no deja de lado la elegancia del blanco y negro total, que lucio en la pasarela milanesa en largos vestidos y túnicas, muchas veces con la espalda al descubierto.

El complemento también juega un papel fundamental en la mujer Gucci: las gafas grande estilo retro, los bolsos planos y las joyas incrustadas de coral adquirirán casi el mismo protagonismo que las prendas de vestir durante la próxima temporada.

Desde primera fila, la hija de la princesa Carolina de Mónaco, Carlota Casiraghi, hizo de perfecta embajadora de la firma vestida con un traje pantalón estilo años setenta lavado a piedra y una camisa de seda a rayas, todas de la colección de Gucci, firma con la que continúa colaborando.

Quien también volvió a los setenta durante en el inicio de la Semana de la Moda fue la diseñadora Mila Schon, que recurrió a los tonos pastel para ofrecer una elegancia contemporánea en la que se mezcla el prêt-à-porter y las referencias a la alta costura.

La geometría, los motivos florales y los volúmenes con forma de globo fueron los aspectos más destacados en la colección más primaveral de la diseñadora italiana.

Sobre la pasarela de Milán también se pudieron ver hoy los diseños del inglés John Richmond, que dejó a un lado la sofisticación y el colorido defendido por Gucci para centrarse en una moda más casual basada en la combinación del blanco y el negro, y la espontánea irrupción del rojo.

La mujer perfilada por el diseñador inglés aborda lo cotidiano, pero no abandona lo mejor de épocas pasadas, y por ello recurre a los detalles "peplum", el cuero perforado, los corsés y las cinturas acentuadas inspiradas en los años cincuenta.

Alberti Ferretti, por su parte, evocó una mujer más clásica a través de tejidos como la gasa o la seda y apostó sobre todo por los colores suaves y una variada gama de azules.