El futuro líder de China pareció lleno de energía el miércoles en una reunión con el secretario de Defensa de Estados Unidos, su primera presentación con un dignatario extranjero desde que su desaparición de la vista pública causó una oleada de interrogantes sobre su salud y turbulencia en el proceso de sucesión.

El vicepresidente Xi Jinping y el secretario de Defensa Leon Panetta se reunieron por más de una hora para discutir las relaciones militares entre los dos países, dijo el secretario de prensa del Pentágono George Little.

Panetta dijo que el encuentro duró más allá de los 45 minutos planeados porque Xi estaba muy concentrado en encontrar una forma de mejorar las relaciones.

"Francamente, mi impresión fue que él estaba muy bien de salud y muy enfocado", le dijo a reporteros más tarde.

Video de la reunión mostrado por la televisora estatal CCTV mostró a Xi estrechando la mano de Panetta, posando para fotos y sonriendo durante la conversación. El reporte no mencionó la ausencia de Xi ni ningún asunto de salud.

Aunque la visita de Panetta se produjo en un momento espinoso para China y sus relaciones con Estados Unidos y sus vecinos regionales, su reunión con Xi fue seguida minuciosamente en busca de indicios acerca de la prolongada ausencia del vicepresidente, que concluyó el sábado cuando se presentó en un evento por el día nacional de promoción de las ciencias.

Además de ser el vicepresidente de China, Xi es vicejefe de la Comisión Militar Central que supervisa el Ejército de Liberación del Pueblo, y va a asumir el liderazgo del gobernante Partido Comunista al final del año y como presidente en la primavera del 2013.