Una investigación del Departamento de Justicia de EE.UU. eximió hoy de culpa al secretario de Justicia, Eric Holder, por la fallida operación "Rápido y Furioso", que permitió el trasiego ilegal de unas 2.000 armas a México en 2009, sin embargo, recomendó medidas disciplinarias contra otros 14 funcionarios.

El esperado informe del Inspector General del Departamento de Justicia determinó que hubo "conducta indebida" o mal juicio por parte de varios funcionarios del Departamento y de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), pero que Holder no sabía de la operación encubierta hasta que se destapó el escándalo del trasiego de armas en 2010.