El impacto de la crisis de la deuda de la eurozona será uno de los temas dominantes en la visita que comienza hoy el primer ministro chino, Wen Jiabao, a Bruselas para participar en la XV cumbre China-UE.

En sus dos días en Bruselas, Wen tiene previsto reunirse con el presidente de la UE, Hermann Van Rompuy, y el de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, además de participar en una cumbre empresarial y visitar oficialmente la capital belga.

Según el Gobierno chino, la delegación china viaja a Europa con el objetivo de "aumentar la confianza estratégica mutua" y estrechar la cooperación entre el gigante asiático y el Viejo Continente para fomentar una "recuperación más rápida" de la economía global.

El encuentro, según ha recordado Song Tao, viceministro de Asuntos Exteriores, se produce en un momento de incertidumbre económica global, en el que "la demanda se ha debilitado y el crecimiento de las principales economías continúa anémico".

"Es más necesario que nunca que colaboremos", declaró Song en una rueda de prensa para analizar la agenda de Wen durante la cumbre, la décima entre China y la UE en la que él participa.

A la ralentización global se ha unido la desaceleración del crecimiento de la economía china, cuyo principal motor, las exportaciones, se han visto afectadas por la caída de la demanda procedente de la UE a raíz de la crisis de la deuda en la eurozona.

En agosto, las ventas de China al exterior crecieron tan sólo un 2,7 por ciento, frente al 11,3 por ciento del mes anterior, un dato que Pekín atribuyó en buena parte a la caída de las exportaciones hacia el Viejo Continente.

En este sentido, el viceministro de Comercio, Zhong Shan, consideró que en la segunda mitad del año "la situación del comercio distará aún mucho de ser optimista".

Por ello, es imprescindible que la UE y China colaboren para oponerse al proteccionismo y ahondar en las relaciones empresariales entre los dos bloques.

En este sentido, Wen sacará a relucir la disputa comercial que enfrenta a la UE y China en torno a los precios que ofrecen las empresas chinas de paneles solares, por debajo de mercado según han denunciado empresas europeas.

La Comisión Europea ha abierto una investigación sobre una posible práctica de "dumping" chino en este sector.

Pero si ambas partes mantienen disputas comerciales concretas, también son conscientes de que sus economías son interdependientes.

Así, China ha acogido con satisfacción la decisión del Tribunal Constitucional alemán de declarar legal la participación del país germano en el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), lo que abre la vía para que entre en funcionamiento.

Durante la visita de la canciller alemana, Angela Merkel, a Pekín el 30 de agosto, Wen había expresado su preocupación por el devenir de la economía europea, si bien indicó que su país seguiría comprando bonos europeos.

"La crisis de la deuda europea ha seguido agravándose recientemente, lo que ha causado graves preocupaciones en la comunidad internacional. Francamente, yo también estoy inquieto", dijo entonces el mandatario chino.