El cantaor Diego El Cigala asegura que se siente "un pedacito" de América Latina en una entrevista con Efe en Buenos Aires, donde presentará esta semana su espectáculo "Sintiendo América".

"La alegría, la emoción, el respeto por el artista y el cariño" del público latinoamericano enamoraron al cantaor español, que actuará en la capital argentina el próximo fin de semana dentro de su gira por varias ciudades de interior del país.

"Me siento un pedacito de América Latina". "Son muchas emociones, me siento un pedacito de cada lado, no pertenezco a ningún estado fijo", afirma el artista, bautizado por Camarón de la Isla como "El Cigala" y "Dieguito, el príncipe de El Rastro", en alusión al barrio madrileño donde nació en 1968.

El Cigala ha trasladado su pasión por América a su música y, tras el éxito de "Lágrimas Negras", el disco de flamenco y boleros que grabó en 2003 con el pianista cubano Bebo Valdés, que vendió más de 800.000 copias y le reportó un buen número de premios -entre ellos su primer Grammy Latino-, se ha dejado seducir hasta por el tango.

Como el flamenco, explica, el tango es una "música nocturna, que tiene jondura, misterio".

"Se parecen en las letras, hablan de amor, de desamor, de penas, de alegrías, de sueños, nostalgias", continúa el artista, que se acercó al tango, "con respeto" porque "si lo hubiera hecho desde la perspectiva del flamenco ortodoxo no habría resultado".

Además, "en Argentina hay una afición por el flamenco brutal y el país lleva recibiendo artistas del flamenco mucho años", como a su tío Rafael Farina, agrega.

Fruto de su pasión por el tango nació "Cigala y Tango", el álbum que se fraguó en 2010 durante su actuación en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, que vendió más de 250.000 copias y logró el Grammy Latino.

El disco constituye un repaso al repertorio del tango de la mano de una decena de temas de figuras como Carlos Gardel, Astor Piazzolla o Atahualpa Yupanqui.

Pero Diego Ramón Jiménez, El Cigala, quiere seguir experimentando con la música latinoamericana.

"Me gusta investigar", afirma el cantaor, que también se ha dejado conquistar por los sonidos andinos de Perú, el ritmo de la cumbia colombiana y los "boleros rancheros" mexicanos.

"Hay música que yo escucho y me emociono solo de pensar si puede ir para mi voz", reconoce.

En su presentación en Argentina, el cantaor repasará los temas de "Cigala y Tango", "Dos lágrimas" e incluirá alguna sorpresa, como una versión del poema "La Paloma", del español Rafael Alberti, pero, cerrará con su éxito indiscutible: "Lágrimas Negras".

"Es un icono", admite el artista, "si no canto 'Lágrimas Negras', 'Inolvidablemente', 'Corazón Loco' o 'La bien pagá' es como si faltara algo, aparte de que yo me lo paso muy bien y nunca lo canto igual porque para eso está la inspiración".

La gira, que comenzó en Venezuela y le llevará a varios países latinoamericanos y a Estados Unidos, donde previsiblemente se presentará con Rubén Blades, culminará en noviembre en Santo Domingo.

Cuando concluya, El Cigala se volcará en su nuevo trabajo, un disco que saldrá a la venta en marzo y del que no quiere desvelar detalles, salvo que habrá guitarras pero no piano.