Las autoridades estadounidenses de inmigración le suspendieron a un comisario de Carolina del Norte el acceso a una base federal de datos que permite determinar si las personas detenidas están irregularmente en el país.

La decisión se produjo después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos encontró, en una investigación de dos años, que el jefe policial del condado de Alamance, Terry Johnson, incurrió ilegalmente en el encasillamiento y detención de hispanos sin causa justificada para aumentar las deportaciones. Johnson fue un gran promotor del programa federal que capacitó a agentes locales en la verificación de la situación migratoria de personas arrestadas.

Un vocero del federal Servicio de Inmigración y Control de Aduanas informó que el contrato del programa 287(g) con el condado de Alamance fue rescindido en una medida con vigencia inmediata. El convenio, de dos años, expiraba en octubre.

Ahora, la situación migratoria de las personas fichadas en la prisión de Alamance será revisada por las autoridades federales, con un énfasis en la deportación de los acusados de delitos graves.