China se ha convertido en la tabla de salvación de la industria maderera europea y norteamericana, que sufre el efecto de la crisis económica y de la consecuente caída de la demanda, confirmó hoy la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa (UNECE).

Las exportaciones a China tienen un doble fin: satisfacer la demanda interna y abastecer a la industria dedicada a la conversión de la madera en bruto en muebles y otros productos con valor agregado que luego son reexportados a Europa y Norteamérica.

El sector maderero mundial mueve 250.000 millones de dólares anuales, de los cuales el 60 por ciento corresponde a los 56 países de la UNECE (todos los de Europa occidental y oriental, además de Estados Unidos y Canadá, así como los que resultaron de la desintegración de la Unión Soviética).

Las exportaciones netas de ese conjunto de países a China creció el 28 por ciento entre 2010 y 2011, con Rusia, Estados Unidos y Canadá como los mayores abastecedores.

El grupo de países de la UNECE reúne el 42 por ciento del área forestal del mundo, produce el 59 por ciento de la madera y consume el equivalente al 56 por ciento del total, según los datos del informe anual del organismo que analiza el mercado de productos madereros y sus tendencias.

El coordinador del informe, Matt Fonseca, reveló que el mercado de la madera ha caído considerablemente y que se encuentra en niveles previos a 2008, cuando comenzó la crisis financiera y económica internacional.

Una de las razones ha sido la reducción de la actividad en el sector de la construcción, reconocido como uno de los mayores consumidores de productos forestales.

"El mercado inmobiliario de Estados Unidos sigue mostrando debilidad, con nuevas construcciones de casas y ventas en sus niveles más bajos desde que se empezó a compilar información en tiempos modernos, es decir 1963", indicó Fonseca.

En ese país, los nuevos proyectos que se iniciarán este año representarán sólo el 45 por ciento de los registrados en 2006, agregó.

Sobre la situación en Europa, sostuvo que "no hay señales de recuperación en el medio plazo".

En declaraciones a Efe, el experto de la UNECE precisó que la industria de la madera ofrecía empleo a 6,17 millones de personas en 2000 en este grupo de países, pero desde entonces se ha perdido el 30 por ciento de puestos.

Según las últimas cifras oficiales disponibles, que datan de 2010, los trabajadores dedicados a esta actividad estarían en torno a los 4,3 millones.

Aunque gran parte de esa pérdida de empleos puede atribuirse directamente a la caída de la demanda por la crisis internacional, Fonseca comentó que también ha influido la modernización de los equipamientos que han ido reemplazando la fuerza de trabajo.

La producción de cartón y papel, otro sector vinculado a la extracción maderera, también ha sufrido considerablemente en los últimos años en los países de Norteamérica y Europa, donde en total ha perdido una capacidad de fabricación de 7,4 toneladas.

"La razón es simple y tiene que ver con la reducción de los medios impresos de comunicación, el aumento de la correspondencia, publicidad y libros electrónicos, así como el pago de facturas por internet", puntualizó Fonseca.

De otro lado, el informe confirma que un área en expansión es la de madera certificada, un sistema que garantiza su procedencia de bosques gestionados con criterios de sostenibilidad.

El 27 por ciento de la producción mundial de madera ya procede de ese tipo de explotaciones, aunque casi la totalidad (98 por ciento) se encuentran en los países de la UNECE.