Una revista francesa publicó el miércoles caricaturas vulgares del profeta Mahoma, lo que exacerbó las tensiones por una película que insulta al islam y llevó a Francia a reforzar la seguridad en sus embajadas.

La publicación del semanario satírico Charlie Hebdo se produjo luego de varios días de protestas violentas en varios países de Asia y Africa contra el filme de bajo presupuesto "Innocence of Muslims", producido en Estados Unidos, y convirtió a Francia en un blanco potencial de la rabia musulmana. Hasta ahora, los sitios del gobierno estadounidense han atraído la mayor parte de la ira.

La violencia ligada al video no profesional, que muestra al profeta como un fraude, un mujeriego y un pederasta, ha provocado la muerte de al menos a 30 personas en siete países, entre ellos el embajador estadounidense en Libia.

El miércoles, varios cientos de abogados que protestaban contra la película entraron por la fuerza en un área en la capital de Pakistán que alberga la embajada de Estados Unidos y otras misiones extranjeras.

Estados Unidos cerró temporalmente su consulado en una ciudad indonesia debido a manifestaciones similares, y cientos protestaron contra el filme en la capital de Sri Lanka, donde quemaron muñecos del presidente norteamericano Barack Obama.

El gobierno francés ordenó a las embajadas y colegios en el extranjero cerrar el viernes, el día sagrado de los musulmanes, como medida de precaución. También ordenó el cierre inmediato de la embajada de Francia y el liceo francés en Túnez, donde el viernes se produjeron protestas mortales relacionadas con la película en la embajada de Estados Unidos.

El Ministerio de Exteriores francés emitió una advertencia de viaje el miércoles para instar a los ciudadanos franceses en el mundo musulmán a estar vigilantes, evitar las reuniones públicas y "edificios sensibles", como aquellos que representan a Occidente o los lugares religiosos.

Al mismo tiempo, el país -que cuenta con la mayor población musulmana de Europa occidental- se sumergió en un nuevo debate sobre los límites de la libertad de expresión en una democracia moderna.

El primer ministro de Francia dijo que la libertad de expresión está garantizada, pero advirtió que "debe ejercerse con responsabilidad y respeto".

El canciller Laurent Fabius advirtió que Charlie Hebdo podría estar echando "leña al fuego", pero dijo que depende de los tribunales decidir si la revista ha ido demasiado lejos.

Las crudas caricaturas de la revista ridiculizaban la reacción violenta a la película. La Policía antimotines se apostó frente a las oficinas del semanario, que sufrió un atentado con bomba el año pasado después de que publicó una edición en la que se burlaba del islam radical.

El editor jefe de Charlie Hebdo, que se hace llamar Charb y ha estado bajo protección policial durante un año, defendió las caricaturas.

"Mahoma no es sagrado para mí", dijo en una entrevista en las oficinas del semanario en los límites nororientales de París. "No culpo a los musulmanes por no reírse de nuestras caricaturas. Yo vivo bajo la ley francesa; yo no vivo bajo la ley coránica".

Charb dijo que no se arrepentía ni sentía ninguna responsabilidad por la violencia.

"Yo no soy el que va por las calles con piedras y fusiles Kalashnikov", dijo. "Hemos tenido 1.000 ediciones y problemas sólo con tres, todos después de primeras páginas sobre el islam radical".

Las autoridades gubernamentales y líderes musulmanes instaron a la calma.

"Esta es una provocación vergonzosa y odiosa, inútil y estúpida", dijo a The Associated Press Dalil Boubakeur, rector de la Gran Mezquita de París. "No somos animales de Pavlov para reaccionar a cada insulto".

Charlie Hebdo es un semanario de pequeña circulación que a menudo llama la atención por ridiculizar la sensibilidad alrededor del profeta Mahoma, y una investigación sobre la bomba contra sus oficinas el año pasado todavía está abierta. La revista publicó en línea un comunicado en el que aseguró que su sitio web ha sido atacado por piratas cibernéticos.

El debate sobre los límites de la libertad de expresión se extendió a la vecina Alemania, donde el ministro de relaciones exteriores, Guido Westerwelle, habló sobre el tema.

"Hago un llamamiento a todos aquellos, especialmente aquellos que justamente invocan el derecho a la libertad de expresión, para que también actúen de manera responsable. El que ahora echa más leña al fuego a propósito, con efectos obvios, no es el más grande pensador", dijo el miércoles en Berlín.

La embajada alemana en Sudán, que fue atacada la semana pasada, sigue cerrada y se reforzó la seguridad en las embajadas alemanas en otros países, dijo el diplomático.

El dibujante de las caricaturas francesas publicadas el miércoles, que firma con el nombre de Luz, se mostró desafiante.

"Tratamos las noticias como periodistas. Algunos utilizan cámaras, algunos computadores. Para nosotros, se trata de papel y lápiz", dijo. "Un lápiz no es un arma. Sólo es un medio de expresión".

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Nicolas Garriga y Jeff Schaeffer en París; Juergen Baetz en Berlín; y Munir Ahmed en Islamabad contribuyeron a este despacho.