El narcotraficante colombiano Daniel "el Loco" Barrera, capturado el martes en la ciudad venezolana de San Cristóbal, se había establecido hace cuatro años como ganadero en ese país vecino, dijo hoy el director de la Policía Nacional de Colombia, general José Roberto León.

El jefe policial explicó desde Washington a medios periodísticos colombianos que Barrera llevaba en Venezuela una vida de "bajo perfil" y se trasladaba en coches no lujosos que conducía siempre una mujer para "pasar desapercibido" si tuviera que parar en puestos de control policial.

El general León viajó el lunes a la capital estadounidense para acordar la coordinación final de la operación en la que fue detenido Barrera, cuya captura se derivó de una redada planificada desde hace cuatro meses por autoridades británicas, estadounidenses, venezolanas y colombianas.

El colombiano, que controlaba las operaciones de narcotráfico en el este de su país, era considerado el último de los grandes capos de Colombia que seguían en libertad, y las autoridades en Bogotá y Washington ofrecían millonarias recompensas por información que permitiera su captura.

En el caso de Colombia, el general León anticipó que el Gobierno pagará los 2,1 millones de euros de recompensa a las fuentes que proporcionaron la información que permitió detenerlo.

El jefe policial dijo que desde Venezuela Barrera viajaba con alguna frecuencia a Brasil y a Argentina para visitar a dos hijos, uno de los cuales vivía con su exesposa en este segundo país.

Además de llevar un documento de identidad falso, el capo había borrado con quemaduras las huellas de sus dedos para evitar ser identificado.

"Tenemos una foto impresionante de sus manos, que se las había quemado para borrar los pulpejos de sus dedos", dijo el director de la Policía Nacional.