Un doblete de Lionel Messi permitió al Barcelona remontar e imponerse el miércoles 3-2 sobre el Spartak de Moscú en su estreno en esta Liga de Campeones.

Un día después que Cristiano Ronaldo marcara en el último minuto para dar la victoria al Real Madrid sobre el Manchester City en un choque muy parecido y con el mismo resultado, Messi anotó a los 71 y 80 para salvar al Barsa de una desventaja de 2-1 frente al conjunto ruso.

El Spartak había remontado previamente el tanto inicial de Cristian Tello (14), con un gol en propia portería de Dani Alves (29) y otra diana del brasileño Rómulo (59), pero el astro argentino reaccionó con un doblete que le sitúa en la senda para repetir como máximo cañonero europeo, corona que ostenta desde hace cuatro temporadas.

La última derrota europea en casa de los "blaugrana" se remonta a 2009, precisamente ante otro equipo ruso: el Rubin de Kazán.

El Spartak salto al terreno sin complejos, pero el Barsa enseguida encontró el compás de Xavi Hernández y destapó una mejorada versión de Tello, pletórico de fuerzas y confianza, a las puertas de una renovación contractual con el club.

El primer arrebato local fue un acrobático remate de Gerard Piqué en un tiro de esquina que acabó con el balón en la grada y el central lesionado en el pie izquierdo. Un contratiempo a tener en cuenta de cara al clásico contra el Madrid el 7 de octubre, una vez confirmada la baja del capitán Carles Puyol.

Alex Song fue el recambio elegido por Tito Vilanova para formar junto al argentino Javier Mascherano en la retaguardia, y los delanteros visitantes explotaron la pareja de mediocampistas reconvertidos en centrales.

Pero antes tuvo tiempo de cobrar ventaja el Barsa, nuevamente mediante el magistral manejo de los tiempos de Xavi, quien prolongó a un toque un pase de Cesc Fábregas hacia la incorporación por izquierda de Tello, inspirado en el recorte y remate combado de diestras, envenenado por el bote, imposible para la estirada de Andriy Dykan.

El 1-0 pareció intimidar al Spartak, que dio un paso atrás y juntó líneas en torno a la figura de Messi. Pero fue el propio Barsa el que se encargó de reabrir el cotejo con una sucesión de errores que significaron el empate.

El gol inició en un balón en largo a Emenike. El nigeriano ganó en la carrera a Mascherano y centró buscando la bota de Ari pero, tras error en el despeje de Song, encontró la de Alves, quien tropezó con el balón y lo empujó a su propia portería.

El Barsa intentó arreglar el estropicio por vía aérea, con sendos cabezazos de Sergio Busquets y Fábregas, este último salvado por la yema de los dedos de Dykan, tras otro caramelo repartido por Xavi.

Messi buscó una mayor participación en la segunda mitad, bajando a recibir el balón a la línea de tres cuartos para organizar el ataque estático.

El Spartak, mejor asentado sobre la cancha, rozó el segundo en un cañonazo de McGeady y buscó un contragolpe definitorio, circunstancia que empujó al Barsa a buscar soluciones ofensivas, en perjuicio de la alerta defensiva.

La jugada del 2-1 vino a escenificar el cariz de ruleta rusa que había tomado el encuentro pues, de no haber repelido Dykan la volea previa de Messi, hubieran sido los azulgrana los que hubieran cobrado ventaja.

En cambio el rechace inició el contragolpe mortal que finalizó con toque del brasileño Rómulo, tanto en la superación de Adriano como el disparo frente a Víctor Valdés.

Ante la impaciencia del público, el Barsa maduró el partido y encontró nuevamente solución en Tello, quién dribló a McGeady en el área para, desde la línea de fondo, servir a Messi en el empate.

Restando un cuarto de hora, David Villa sustituyó a Tello, pero fue la diestra del chileno Alexis Sánchez, ingresado de suplente, la que apareció en el momento justo para asistir a Messi en el gol de la victoria, un certero cabezazo entre dos defensas que alarga la leyenda del argentino.