El ataque al consulado de EE.UU. en Bengasi que acabó con la vida del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y con la de otros tres funcionarios, fue un "ataque terrorista" que podría estar conectado con la red Al Qaeda, aseguró hoy el director del Centro Nacional Antiterrorista de EE.UU. (NCTC), Matthew Olsen.

"Murieron en el transcurso de un ataque terrorista contra nuestra embajada", dijo Olsen en una audiencia ante el Comité de Seguridad Nacional del Senado de EE.UU.

Olsen puntualizó que la presunta planificación del ataque con motivo del aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 es aún objeto de investigación, pero indicó que la información que hay hasta el momento indica que fue "un ataque oportunista" que "comenzó y evolucionó, y se intensificó durante varias horas."

"Lo que no tenemos en este momento es la información específica sobre la planificación o coordinación de dicho ataque", insistió Olsen.

La Administración de Barack Obama ha asegurado que se trató de un ataque producto de las protestas violentas ocurridas a raíz de la publicación de un polémico vídeo que ridiculizaba al profeta Mahoma, sin embargo los republicanos y las autoridades libias argumentan que se trató de algo planeado.

"Parece que las personas que llevaron a cabo el ataque estaban ciertamente bien armadas y aprovecharon la oportunidad de cómo se desarrollaron los hechos esa noche (...). Sabemos que un número de militantes en la zona están bien armados y continúan teniendo esas armas", detalló Olsen.

"Además, estamos viendo indicios de que las personas involucradas en el ataque pueden tener conexiones con Al Qaeda o con los afiliados de Al Qaeda, en particular con Al Qaeda en el Magreb", dijo.

Los ataques en la oficina consular de Bengasi se produjeron el martes pasado coincidiendo con manifestaciones de protesta en Libia y Egipto contra un vídeo en el que se critica el islam y se caricaturiza la figura del profeta Mahoma, además de coincidir con el aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Además del embajador Chris Stevens, en el ataque de Bengasi murieron el funcionario Sean Smith y los exmilitares Tyrone Woods y Glen Doherty.

"La amenaza de grupos armados en Libia y de los afiliados de Al Qaeda era alta y en algunos aspectos muy similar a la existente en otros países de la región y, ciertamente, similar a la que existe en algunas partes de Egipto o del norte de Malí. Estamos preocupados por Nigeria también", agregó el director del NCTC.

"Así que la región, en particular los países que siguen la primavera árabe, se enfrentan a desafíos reales bajo la perspectiva de la seguridad. Estamos, de nuevo, en colaboración con nuestros socios, tanto en el gobierno federal aquí como con los gobiernos de la región, (...) como es el caso de Libia", subrayó Olsen.

El Gobierno de Barack Obama despachó un pelotón de unos 50 infantes de Marina a Yemen para reforzar la protección de sus diplomáticos, y envió a las costas de Libia dos buques de guerra y a unos 50 marines, que están ya en el país norteafricano para reforzar la seguridad de las instalaciones diplomáticas.