Los actores de "La más grande historia jamás cantada", junto a camellos, caballos y gigantescos pájaros de la obra recorrieron hoy a ritmo de batucada céntricas calles de Nueva York, donde el musical colombiano debutará el próximo viernes.

La música que provenía de los tambores, el colorido de los pájaros y del vestuario de las bailarinas provocaron que neoyorquinos y visitantes se detuvieran a mirar la alegre comparsa, que les invitaba a ver el espectáculo, en el teatro Frederick P. Rose del Lincoln Center, del 21 al 23 de septiembre.

"Estamos felices de estar en Nueva York, es una experiencia impresionante para todos en la compañía, que cumple 25 años", dijo a Efe el actor Felipe Salazar, quien durante dos años ha dado vida a "Jesús" en este musical, que se ha presentado con éxito en Colombia y está basado en la investigación realizada por Arturo Tovar, autor del libreto.

"La más grande historia jamás cantada", que dirige el estadounidense Rob Barron, también coreógrafo, es una compleja producción que lleva al escenario a 85 actores, entre los 7 y 40 años, y más de 600 vestuarios que fueron traídos desde Colombia, y contará con 18 músicos de ese país radicados en Nueva York, bajo la dirección del pianista y compositor Pablo Mayor.

Salazar, que se formó como actor en la escuela de la compañía de teatro Misi Producciones que presenta el musical, agregó con satisfacción que "traemos un espectáculo maravilloso, con un mensaje muy lindo para mostrar a la gran manzana que es lo que Colombia puede hacer en teatro musical".

La obra, que fusiona ritmos colombianos con música gospel, jazz, rock, salsa, entre otros sonidos, cuenta la vida de Jesús a nivel histórico, no religioso, destacó.

"En Colombia hemos presentado más de 120 funciones. Es la mejor muestra de nuestro talento y calidad del teatro", dijo y agregó que aunque presentarse en Nueva York, el hogar de los musicales, le pone un poco nervioso también "le llena de satisfacción".

Por su parte, Barron, que hace veinticuatro años trabaja con Misi Producciones, y divide su vida entre Colombia y la ciudad de Los Angeles (California) donde reside, dijo a Efe que "es un honor" y "un sueño" poder dirigir un musical en Nueva York, donde lo presentará "con gran respeto" para todos sus residentes.

"El sueño de toda la gente que hace este trabajo es estar en Nueva York, la capital de los espectáculos. La obra es muy deliciosa y conocerán detalles desconocidos de la vida de Jesús, que yo también aprendí", con el musical, señaló.

"Es linda, no hay diálogos y habrá subtítulos en inglés", indicó el director, quien asegura que tras dos décadas con Misi Producciones, los actores "son como mis hijos".

La comparsa de actores partió desde el café Juan Valdéz, la figura representativa de los cafetaleros colombianos, y recorrió varias calles, donde el público se detenía para disfrutar del espectáculo, otros se acercaban para preguntar y algunos chóferes hacían sonar el claxon de sus coches.

El grupo se detuvo en la plaza donde ubica la gigantesca y famosa tienda de juguetes Fao Schwarz y la de Apple, para luego bailar la una batucada frente al famoso hotel Palace del millonario Donald Trump, donde muchos curiosos no perdieron la oportunidad de tomar fotos a los "camellos", "caballos" y "pájaros" y el resto de los actores del musical.

"Queremos que los latinos se sientan identificados con el musical", argumentó Isa Mosquera, portavoz de la compañía de teatro.

"Nueva York es una puerta grandísima que se abre para Colombia, pero también para Latinoamérica", afirmó.