Un senador australiano renunció hoy a un cargo parlamentario tras desatar una polémica por vincular una propuesta para legalizar el matrimonio homosexual como paso previo a aceptar la poligamia y el bestialismo.

El líder de la oposición, Tony Abbott, anunció en una rueda de prensa que el senador Cory Bernardi dimitió del cargo que ejercía como su secretario parlamentario, el mismo día en que la Cámara de Representantes rechazaba abrumadoramente una de las cuatro propuestas para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Abbott calificó los comentarios de Bernardi como "inaceptables" y agregó que si bien él es una persona conservadora y tradicional, la coalición opositora está comprometida a que las minorías sexuales "no se sientan como extraños en su propio país".

Bernardi dijo anoche durante el debate en el Senado sobre la iniciativa para legalizar los matrimonios homosexuales que éste proyecto era impulsado por "radicales" y que quizás el siguiente paso sería aceptar una unión permanente respaldada por la sociedad de "tres o cuatro personas".

"Hay gente espeluznante afuera...que dice que está bien tener relaciones sexuales consentidas entre humanos y animales" y se preguntó ¿si estas dos criaturas se aman, quizás se debería permitir que ellos estén en una unión?", según citó la cadena local ABC.

Sus declaraciones fueron inmediatamente criticadas por todas las tendencias políticas, entre ellos el legislador conservador, Malcolm Turnbull, quien las calificó de "ofensivas", "extremas" e "histéricas".

Esta polémica coincidió con que la Cámara de Representantes y el Senado analizan cuatro proyectos de ley para legalizar el matrimonio homosexual entre personas del mismo sexo.

Precisamente hoy la Cámara de Representantes de Australia se opuso de forma abrumadora a la aprobación de uno de estos proyectos, que presentó el laborista Stephen Jones, con 98 votos en contra y 42 a favor.

La primera ministra australiana, Julia Gillard, ha expresado en varias ocasiones que considera que las nupcias deben contraerse solamente entre un hombre y una mujer, aunque afirmó que respeta un eventual voto de conciencia de los miembros de su partido.

Australia no reconoce los matrimonios homosexuales, aunque algunos estados y territorios del país reconocen las uniones civiles de personas del mismo sexo y debaten en sus jurisdicciones permitir el matrimonio homosexual.

En el resto del mundo, los primeros países en celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo fueron Holanda en 2001 y, desde entonces, han reconocido esas uniones Bélgica (2003), España y Canadá (ambos en 2005), Sudáfrica (2006), Noruega y Suecia (ambos en 2009), así como Portugal, Islandia y Argentina (los tres en 2010).