Dos mujeres suecas esperan quedar embarazadas después de someterse a lo que los médicos califican como los primeros trasplantes de útero entre madre e hija.

Especialistas de la Universidad de Gotemburgo dijeron que realizaron la cirugía el fin de semana sin complicaciones, pero añadieron que no la considerarán un éxito a menos que las mujeres den a luz niños saludables.

"Esa es la mejor prueba", dijo Michael Olausson, uno de los cirujanos.

A una de las mujeres, que no fueron identificadas, le habían extirpado el útero hace muchos años a causa de un cáncer cervical, mientras que la otra nació sin matriz. Ambas superan los 30 años.

Ellas se someterán a un año de observación antes de que los médicos traten de ayudarles a quedar embarazadas a través de la fertilización in vitro, en la que los embriones creados con óvulos de sus propios ovarios serán implantados en sus úteros.

Investigadores de todo el mundo han estado buscando maneras de trasplantar úteros para que las mujeres que lo han perdido por el cáncer u otras enfermedades puedan quedar embarazadas.

Expertos en fertilidad elogiaron los trasplantes suecos como un paso importante, pero subrayaron que aún está por verse si van a dar lugar a embarazos exitosos.

Incluso si la estrategia funciona, no está claro cuántas mujeres elegirán esa opción, teniendo en cuenta los riesgos y la naturaleza extrema de la operación en comparación con, por ejemplo, utilizar una madre de alquiler.

Médicos turcos anunciaron el año pasado que realizaron el primer trasplante de útero exitoso, al darle una matriz de una donante fallecida a una mujer joven. Olausson dijo que la mujer está bien, pero no estaba seguro si había iniciado un tratamiento de fertilidad.

En el 2000, médicos en Arabia Saudí trasplantaron un útero de una donante viva, pero tuvieron que retirarlo tres meses después a causa de un coágulo de sangre.

Olausson dijo que podría haber un menor riesgo de rechazo de órganos cuando el donante es un familiar, pero añadió que un factor más importante es la "conexión emocional" entre madre e hija.

Además, el procedimiento entre madre e hija hace más fácil "saber que el órgano trasplantado funciona", dijo, y agregó que no importa si la donante es menopaúsica.

Durante un año, los médicos vigilarán cómo las dos pacientes responden a los medicamentos contra el rechazo necesarios para evitar que sus sistemas inmunes ataquen los vientres donados.

Después de un máximo de dos embarazos, los úteros serán retirados para que las mujeres puedan dejar de tomar los medicamentos, que pueden tener efectos secundarios como presión arterial alta, hinchazón y diabetes, así como aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer.

"No hay duda de que será un gran paso adelante si es un éxito", dijo Scott Nelson, presidente de obstetricia y ginecología en la Universidad de Glasgow, Escocia. "En la actualidad, la única opción para estas mujeres es tener una subrogación — es decir, implantar sus embriones en otra mujer".

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La periodista médica de AP Maria Cheng, en Londres, contribuyó a este despacho.