La ONU pidió hoy "la participación plena y efectiva" de los pueblos indígenas en la conferencia mundial que el organismo ha convocado para septiembre de 2014 con la intención de dar voz a los más de 370 millones de personas de esas comunidades que pueblan el mundo.

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó la celebración en Nueva York de la esperada Cumbre Mundial de los Pueblos Indígenas para el 22 y el 23 de septiembre de 2014, un evento en el que la ONU dijo hoy esperar "la participación plena y efectiva" de los indígenas de alrededor del mundo, según un comunicado.

"La Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas representa una oportunidad única para garantizar una mayor participación y sin exclusiones de los pueblos indígenas en las decisiones que los afectan", dijo en ese comunicado el presidente del Foro Permanente para Cuestiones Indígenas de la ONU, el gran jefe Edward John.

Para este canadiense, "los pueblos indígenas necesitan estar involucrados, deben ser escuchados y necesitan respuestas a sus problemas para lograr cambios reales y transformadores", lo que quedará patente en la cumbre mundial.

Se tratará, según dijo, de "una oportunidad para llamar la atención sobre los desafíos históricos y presentes a los que se enfrentan los pueblos indígenas", que componen las comunidades más vulnerables de todo el mundo.

Según la ONU, los principales objetivos del encuentro serán el de "compartir perspectivas y buenas prácticas en la consecución de los derechos de los pueblos indígenas" y el de "hacer cumplir los objetivos de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos Indígenas", aprobada en 2007 tras dos décadas de arduas negociaciones.

En la cumbre se negociará un documento final "orientado a la acción" y que persiga el cumplimiento de los derechos incluidos en la declaración de la que se cumplen ahora cinco años, añadió el citado comunicado.

La declaración, ratificada por 143 votos a favor, cuatro en contra (Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) y once abstenciones, se considera todavía un hito para los indígenas que durante años habían visto cómo sus intentos por lograr un documento se deshacían en los pasillos de la ONU.

El documento, de 46 artículos, establece los estándares mínimos de respeto a los derechos de los pueblos indígenas del mundo, que incluyen la propiedad de sus tierras, acceso a los recursos naturales de sus territorios, la preservación de sus conocimientos tradicionales y la autodeterminación.