El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy por unanimidad una resolución en la que dio por cerrada la transición en Somalia y pidió al nuevo presidente del país, Hassan Sheikh Mohamud, que nombre rápidamente "un Gobierno inclusivo y responsable" para que se inicie la consolidación de la paz.

"El Consejo envía con esta resolución un enérgico mensaje de apoyo a la transición en Somalia y expresa su voluntad de apoyar al nuevo Gobierno", dijo el embajador del Reino Unido ante la ONU, Mark Lyall Grant, tras la aprobación de un texto presentado por la delegación británica.

La resolución, que contó con el respaldo de los quince miembros del Consejo de Seguridad, supone el apoyo de la ONU al inicio de una nueva etapa política en Somalia, en la que el organismo internacional quiere "colaborar estrechamente con las nuevas instituciones" y que debe conducir a la paz y la estabilidad de la castigada nación.

Para ello, el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas alentó al nuevo presidente "a que nombre rápidamente a un Gobierno inclusivo y responsable, en particular un primer ministro que a su vez designe a un Consejo de Ministros que pueda iniciar la labor de consolidación de la paz en el país".

Además, pidió a la comunidad internacional comprometer "su apoyo constante" a las nuevas instituciones del país, a las que recordó que deben "apoyar la reconciliación y establecer administraciones locales eficaces e influyentes y servicios públicos para la población de Somalia".

También las exhortó a expandir "la presencia del estado de derecho a las zonas recuperadas" que estaban en mano de las milicias islámicas de Al Shabab, y reiteró que está dispuesto a "adoptar medidas contra las personas que, con sus actos, pongan en peligro la paz, la estabilidad y la seguridad de Somalia".

"Al completar el proceso de transición, Somalia tiene ahora una oportunidad real de avanzar hacia un futuro más pacífico. El fin de la transición es, sin embargo, sólo el principio, ya que el país sigue enfrentando una importante amenaza por parte de Al Shabab", dijo el embajador británico ante la prensa.

Al Shabab, que el pasado febrero anunció su unión formal con la red terrorista Al Qaeda, combate desde 2006 al Gobierno somalí y las tropas aliadas con el fin de instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en la zona.

Lyall Grant aseguró además que todos los miembros del Consejo de Seguridad aguardan con atención el encuentro de alto nivel que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha convocado sobre Somalia durante la semana de debates de la Asamblea General y a la que se espera la asistencia del nuevo presidente somalí.

El encuentro, previsto para el 26 de septiembre, debe ser "una importante oportunidad", según el diplomático británico, para que el presidente "exponga su visión para Somalia, y para que la comunidad internacional demuestre su compromiso continuado con una Somalia más pacífica".

Hassan Sheikh Mohamud fue investido presidente el pasado 16 de septiembre en Mogadiscio en una ceremonia celebrada entre fuertes medidas de seguridad después de que terroristas de Al Shabab trataran de asesinarle con un atentado suicida unos días antes.

Con su nombramiento se puso fin al Gobierno Federal de Transición de Somalia, iniciado en 2004 con apoyo de la ONU.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando el país quedó sin un Gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados.