Tras el parón que se concedieron en plena vorágine tras la publicación de "Day & Age" (2008), que incluía el éxito "Human", The Killers regresan con un nuevo disco, listos para dar batalla y defender la identidad de su música frente a quienes les acusan de falta de ideas o de volcarse hacia lo comercial.

"Hay gente a la que le encanta aparentar que sabe exactamente de lo que habla. Eso pasa cuando dicen que a The Killers nos faltan ideas. Les debe hacer parecer inteligentes, cuando no han pisado un estudio ni un jodido día", critica Dave Keuning, guitarrista de este famoso cuarteto de Las Vegas en una entrevista con Efe ante la publicación hoy de "Battle Born".

Son varios los críticos que afirman que este, su cuarto álbum de estudio, parece una amalgama de sus trabajos previos y que se halla falto del elemento cohesionador que poseían el alternativo "Hot Fuss" (2004), el rock épico de "Sam's Town" (2006) o el bailable "Day & Age" (2008).

Parte de esas acusaciones se basan en el gran número de productores que han participado en él (Steve Lillywhite, Damian Taylor, Brendan O'Brien, Stuart Price y Daniel Lanois), a lo que Keuning ofrece varias razones.

"Queríamos trabajar con todos, así que a cada uno le dimos una porción del álbum. Además, tuvimos problemas para hacer coincidir nuestras agendas con algunos de ellos. Stuart Price, por ejemplo, colaboró solo en dos canciones, pero queríamos ver qué haría. Es muy diferente de los demás", explica sobre el productor que llevó la batuta de "Day & Age".

Keuning, que conforma The Killers junto al carismático Brandon Flowers (voz y teclado), Mark Stoermer (bajo) y Ronnie Vannucci Jr. (batería y percusión), va más allá y afirma que para este disco tenían "mucho material donde escoger" en pos del mejor material.

"Que escuchen el disco entero, porque hay muchos temas que no son comerciales para nada. Normalmente dispones los mejores al principio, que igual son más accesibles y como tal podrían considerarse más comerciales, pero yo no veo que nos hayamos vuelto así. Escribimos las mejores canciones que somos capaces de hacer", sostiene frente a quienes les acusan de buscar el éxito fácil.

"Siempre hemos intentado hacer la mejor música posible y ser la mejor banda posible", insiste este músico que, junto a sus compañeros, reunió a 20.000 personas para ver su actuación de este fin de semana en el festival DCode de Madrid.

Según cuenta, no hubo una canción que tirara del disco. Se dieron un año y medio para darse su espacio y publicar trabajos en solitario, como "Flamingo" (2010) de Brandon Flowers. Cumplido ese plazo, se pusieron a trabajar en un nuevo álbum, tarea que les llevó un año entero.

Su título ("Nacido de una batalla") alude al eslogan del estado norteamericano del que proceden, Nevada.

"Quizás de un modo en el que no somos conscientes, Las Vegas sí ha influido en nuestra música. No sonamos como un grupo del sur de EE.UU., de Nueva York o de Inglaterra -aunque hay gente a la que se lo parece-", afirma el artista, que achaca su sonido a algún tipo de influjo del desierto o de The Strip, la célebre y luminosa avenida de la ciudad donde se sitúan la mayor parte sus casinos.

Keuning se queda con un balance final positivo de estos diez años de batalla y concluye que su mayor triunfo como banda fue el lanzamiento de su debut.

"Nuestra mayor victoria fue 'Hot Fuss'. Antes de eso, mucha gente de mi ciudad decía que apestábamos, que nunca llegaríamos a nada", recuerda sobre aquel trabajo que contiene clásicos de su repertorio como "Somebody Told Me" o "Mr. Brightside".

"Battle Born" posee un influjo de rock ochentero evidente en canciones como su primer single, "Runaways", que según sus autores "tiene influencia de Bruce Springsteen", de su búsqueda de grandes sonidos y estribillos.

Además, incluye una importante novedad, su primera y "auténtica" gran balada, "Here With Me". "Fue una de mis favoritas desde el principio y no creo que pueda pasar desapercibida", apuesta Keuning.