Japón abrió una nueva oficina de supervisión nuclear tras las críticas de que la colusión entre reguladores y operadores de plantas contribuyó a la fusión de los reactores en la planta de Fukushima Dai-Ichi que fue golpeada por un tsunami.

Japón comenzó a revisar sus políticas energéticas después de la crisis en Fukushima. Antes del accidente, el país dependía de la energía nuclear para una tercera parte de sus necesidades y planeaba aumentarlo a 50%.

Las autoridades indicaron que la Autoridad de Regulación Nuclear, integrada por cinco miembros y encabezada por el físico nuclear Shunichi Tanaka, fue inaugurada el miércoles después de meses de retrasos debido a la oposición.

La semana pasada, un panel de asesores del gabinete propuso una nueva política energética nacional encaminada a dejar de utilizar paulatinamente la energía nuclear en las siguientes tres décadas. El gabinete planeaba aprobar la política el miércoles, pero reportes indicaron que los integrantes apoyarán sólo algunos aspectos de los cambios a la política.