Un provocador estudio insinúa que existe un vínculo entre la obesidad infantil y la sustancia química BPA, empleada en plásticos, pero los investigadores aclararon que sus hallazgos no demuestran que sea una causa directa.

Aunque la mayor parte de la gente tiene en su organismo trazas de la sustancia bisfenol A, el estudio halló que los niños con los niveles más elevados de ésta en la orina tenían dos veces más probabilidades de ser obesos que los que la presentaban en los niveles más bajos.

Hay otros factores que podrían explicar los resultados y existen muchas razones que influyen para que los niños ganen demasiado peso, dijeron los investigadores.

"Una dieta evidentemente perjudicial y poca actividad física son los principales factores que contribuyen a la obesidad en Estados Unidos, en especial en niños", dijo el doctor Leonardo Trasande de la Universidad de Nueva York, el principal autor del estudio.

Sin embargo, la investigación sí insinúa que las causas de la obesidad infantil podrían ser más complejas, agregó. Dijo que es el primer sondeo a nivel nacional en Estados Unidos que vincula una sustancia química del medio ambiente con la obesidad infantil y parece repetir lo que otros estudios han visto en adultos.

Un resultado desconcertante es que sólo se detectaron diferencias significativas en niños blancos. Para los chicos hispanos y los de raza negra, las tasas de obesidad eran similares entre los que tenían los niveles más bajos de BPA de los que las registraban en los más altos. Los investigadores no pudieron explicar esas diferencias.

El estudio fue dado a conocer el martes y está en el número del miércoles del Journal of the American Medical Association (Revista de la Asociación Médica Estadounidense).

El BPA se emplea desde la década de 1960 y su uso es tan generalizado que se encuentra prácticamente en todos los estadounidenses. Las autoridades de salud han dicho que no representa un problema en niveles bajos, pero no han podido decidir qué nivel pudiera ser peligroso para la gente.

El bisfenol A se utiliza en la fabricación de plásticos duros para contenedores de alimentos y bebidas, así como en muchos bienes de consumo y en los revestimientos de las latas metálicas.

El estudio involucró a más de 2.800 niños y jóvenes de entre 6 y 19 años que participaron desde 2003 a 2008. Comparó los niveles de BPA en su orina con su peso y los dividió en cuatro grupos con base en las cantidades de la sustancia.

El hallazgo principal fue que aproximadamente el 22% de los niños con los niveles más elevados de BPA eran obesos, en comparación con sólo el 10% de los que los tenían más bajos.

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Revista JAMA: http://jama.ama-assn.org