El Reino Unido mantendrá "sin cambios" su cooperación con el Ejército afgano, a pesar de la decisión de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) de reducir el contacto por la reciente ola de violencia, afirmó hoy el ministro británico de Defensa, Philip Hammond.

En una comparecencia ante el Parlamento, Hammond dijo que la estrategia en Afganistán no ha variado y se mantendrá intacto el calendario fijado, que prevé que los soldados permanezcan en ese país hasta 2014 para entrenar a las fuerzas locales.

La ISAF anunció hoy que ha decidido reducir provisionalmente el nivel de cooperación con el Ejército afgano y revisar sus contactos con la población local, a raíz de los crecientes ataques por parte de afganos uniformados contra efectivos extranjeros.

Según Hammond, esta orden solo significa en la práctica que se necesitará la autorización expresa de altos mandos militares para efectuar patrullas conjuntas entre afganos y soldados de la OTAN en unidades más pequeñas que el batallón.

El ministerio británico ha decidido, no obstante, mantener sin cambios esas operaciones en unidades pequeñas, destinadas a formar a las fuerzas locales, al considerar que, si se suspenden, se perjudica la operación a largo plazo.

De acuerdo con Hammond, el general estadounidense Mark Gurganus, comandante de la ISAF en la provincia de Helmand, donde está destinada la mayor parte de las tropas del Reino Unido, ha aceptado que continúen como hasta ahora las operaciones entre británicos y afganos.

"Esto significa que las operaciones de asociación e instrucción del Reino Unido continuarán básicamente sin cambios derivados de esta orden", aseguró el ministro.

Hammond añadió que tiene "total confianza" en la estrategia que se sigue en Afganistán, a fin de que las fuerzas locales estén formadas para 2014.

En un comunicado, la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad justificó su decisión de restringir las operaciones en unidades pequeñas en el ambiente adverso surgido tras la difusión de un vídeo crítico con el profeta Mahoma y por el goteo de ataques de miembros de las fuerzas afganas a soldados extranjeros.

De acuerdo con la nota, el jefe de la misión aliada, general John Allen, "ha pedido a todos los comandantes operativos que revisen las fuerzas de protección", lo cual "conducirá a ajustes en cómo, cuándo y dónde las tropas de la ISAF operan exactamente".

El organismo militar precisó que, a partir de ahora, la interacción con el Ejército afgano tendrá lugar "mayormente" a nivel de "kandak" o batallón, y menos en unidades pequeñas.

Tras una década de guerra, Afganistán atraviesa en los últimos días una ola de mayor hostilidad hacia la comunidad internacional a raíz de la aparición del vídeo que parodia a Mahoma.

Más de 50 soldados extranjeros, incluidos nueve británicos, han muerto por ataques "internos" -perpetrados por soldados afganos o insurgentes disfrazados- en lo que va de año.