El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas distribuyó alimentos a unos 40.000 guatemaltecos pobres que han sido damnificados por la sequía que afecta a este país centroamericano, informó hoy la institución.

El canadiense Guy Gauvreau, director de la oficina del PMA en Guatemala, dijo en un comunicado que la prioridad de ese programa ha sido "asegurar que las familias más afectadas reciban toda la atención que necesitan" para evitar un deterioro en su seguridad alimentaria.

Según el Gobierno, debido a los efectos del cambio climático la temporada de invierno de este año ha sido deficitaria porque la prolongada canícula ha mermado las lluvias, principalmente en las zonas rurales donde las familias pobres cultivan alimentos para su subsistencia, las cuales han sido las más afectadas.

"Guatemala es un país altamente vulnerable a los fenómenos naturales y al cambio climático. Ahora enfrentamos a una canícula prolongada que ha afectado a cientos de familias, causando serios daños en sus cultivos principalmente de granos básicos, que usan como sustento principal", señaló el PMA.

La ayuda alimentaria del PMA, consistente en raciones de arroz, fríjoles, aceite y harina, suficientes para cubrir las necesidades de una familia durante al menos 20 días, fueron distribuidas a unas 40.000 personas de los departamentos de Quiché, Jutiapa, El Progreso y Baja Verapaz.

En esas zonas, que han sido las más afectadas por la sequía, se concentra una gran cantidad de familias pobres dedicadas a la agricultura cuyos niños menores de cinco años padecen de desnutrición crónica por la falta de alimentos.

Según el PMA, las familias beneficiadas han perdido al menos la mitad de sus cosechas agrícolas y no cuentan con recursos para subsistir.

La Secretaría de Seguridad Alimentaria de la Presidencia ha dotado de alimentos básicos a las familias de unas 979 comunidades de las zonas de Chiquimula, Jalapa y Zacapa, departamentos que también han sido afectados por la sequía.