El enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, visitó hoy el campamento de refugiados sirios de Zaatari, 80 kilómetros al norte de Ammán, y pidió una "solución política" a la crisis siria.

"Una solución política debe ser el resultado (al conflicto) para que los refugiados sirios en todas las localidades puedan regresar a sus hogares y poner fin a su sufrimiento", dijo Brahimi, quien estuvo acompañado por representantes de las organizaciones humanitarias internacionales y jordanas.

El campamento de Zaatari fue creado hace dos meses en la provincia de Mafraq y acoge a más de 30.000 refugiados, de los cerca de 200.000 sirios que huyeron a Jordania en los últimos 18 meses debido a la violencia.

Decenas de refugiados sirios se manifestaron durante la visita Brahimi en protesta por la falta de acción de la comunidad internacional contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, según activistas consultados por Efe.

El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, que ha calificado su misión de "muy difícil", estuvo en Damasco desde el jueves hasta el domingo pasado, en su primera visita al país árabe desde que asumió el cargo el 1 de septiembre.

Tras reunirse en Damasco con Al Asad, Brahimi advirtió de la amenaza que supone para Oriente Medio y el mundo el conflicto sirio.

En el marco de los esfuerzos para ayudar a los países que acogen a refugiados sirios, el Gobierno alemán firmó hoy con las autoridades jordanas un acuerdo en virtud del cual ofrece una subvención de 8,5 millones de euros para financiar un proyecto para el suministro de agua a Zaatari, según un comunicado oficial.