El 76 % de los suizos son favorables a limitar los salarios de los altos cargos de bancos y grandes compañías, y el 61 % considera que es un deber del Estado velar para que esas remuneraciones no superen un máximo preestablecido.

Así lo revela un sondeo de la empresa de consultoría y auditoría HKP, cuyos resultados han sido dados a conocer hoy en Suiza.

La encuesta, realizada el pasado julio entre 1.000 personas en todo el país, muestra que la cuestión de los salarios de los dirigentes empresariales preocupa al 55 % de la opinión pública, frente a un 53 % un año antes.

Se confirma también la fuerte tendencia entre la ciudadanía -el 71 %- a considerar que los salarios y compensaciones extraordinarias de los ejecutivos son una desviación del sistema económico actual y no casos puntuales o excepcionales.

Para los suizos, las remuneraciones deben guardar una relación directa con los resultados de la compañía bajo gestión, una opinión que comparte el 72 % de los encuestados.

Aunque es difícil llegar a un consenso sobre el tope máximo de los sueldos de los ejecutivos de las compañías, un cuarto de los encuestados considera que el límite debería estar en torno al millón de francos suizos anuales (algo más de 800.000 euros).

Esta cuestión ha generado malestar en la opinión pública en años recientes, particularmente tras conocerse que los ejecutivos del banco UBS recibían remuneraciones exorbitantes pese a que la Confederación Helvética tuvo que intervenir con fondos públicos para evitar que entrara en situación de insolvencia por una gestión irresponsable.

En Suiza se encuentran las sedes principales de numerosas multinacionales de diversos sectores.