La Fiscalía polaca anunció hoy la exhumación de los restos de otras cuatro víctimas del accidente aéreo de Smolensk (Rusia) en 2010, en el que murió el entonces presidente polaco, Lech Kaczynski, y otras 95 personas.

Dos laboratorios independientes llevarán a cabo exámenes genéticos para confirmar la identidad de los cuatro cadáveres, después de que las últimas pruebas indicaran que varios muertos podrían haber sido enterrados en tumbas equivocadas, explicó el portavoz de la Fiscalía militar, Ireneusz Szelag.

El pasado lunes las autoridades polacas ya exhumaron el cuerpo de Anna Walentynowicz (1929-2010), una de las figuras más importantes del sindicato Solidaridad, considerada heroína en la lucha anticomunista en Polonia.

Esa exhumación se realizó a petición de su familia, que cuestionaba los resultados de la autopsia que realizaron de manera precipitada forenses rusos tras el siniestro.

La nueva autopsia realizada a los restos de Walentynowicz no ha convencido a sus familiares, que sostienen que el cuerpo correspondería realmente a otra pasajera del avión presidencial polaco, Teresa Walewska-Przyjalkowska.

De hecho, esta mañana se exhumaban en un cementerio de Varsovia los restos de Walewska-Przyjalkowska, que podrían ser realmente de Walentynowicz.

Los errores en la identificación de los cadáveres han irritado sensiblemente al principal partido de la oposición, Ley y Justicia.

Sus partidarios se concentraron hoy frente al cementerio de Varsovia donde se llevaba a cabo la exhumación para protestar por la situación y exigir "la verdad" sobre lo sucedido el 10 de abril de 2010, cuando tuvo lugar la tragedia aérea.

A bordo del aparato siniestrado en Smolensk viajaban 96 personas, la mayoría altas autoridades civiles, militares y religiosas de Polonia, entre ellas el presidente Lech Kaczynski y su esposa, Maria.

La exhumación de los restos de las víctimas cuenta con el apoyo de Ley y Justicia, formación nacionalista-tradicionalista a la que pertenecía Lech Kaczynski y que hoy está liderada por su hermano gemelo Jaroslaw.

Jaroslaw Kaczynski ha cuestionado en numerosas ocasiones la versión oficial de que el siniestro del avión presidencial fue un accidente y ha defendido la posibilidad de que se tratase de un atentado encubierto contra el jefe del Estado polaco.