La secretaria de Estado Hillary Clinton expresó hoy su confianza en que EE.UU. y México continuarán su cooperación "sin precedentes", a través de la Iniciativa Mérida, contra el crimen organizado con el entrante Gobierno mexicano, al considerar que es un problema que requiere una "solución trasnacional".

"Creemos firmemente que las administraciones presidenciales pueden cambiar, las elecciones van y vienen, pero hemos establecido una fundación firme para la cooperación que ya ha beneficiado a ambos países y que continuará beneficiando a nuestros países durante muchos años venideros", dijo Clinton en una rueda de prensa con la canciller mexicana, Patricia Espinosa.

Ambas encabezaron la IV Reunión de Alto Nivel del Grupo Consultivo de la Iniciativa Mérida, la última del sexenio del presidente mexicano, Felipe Calderón, y en la que representantes de ambos Gobiernos repasaron asuntos de interés común, sobre todo el tema de seguridad.

En concreto, la reunión en la sede del Departamento de Estado sirvió para repasar los avances y retos de la cooperación bilateral en contra de los traficantes de drogas y armas, del lavado de dinero y las pandillas violentas que suponen una amenaza en ambos lados de la frontera común.

"Sabemos que no hay una forma rápida y fácil de frenar a estos criminales y llevarlos ante la Justicia pero, sin embargo, durante los casi cerca de cuatro años, nuestros países han colaborado a un nivel extraordinario y sin precedentes... y creo que los hábitos de cooperación que hemos construido figuran entre nuestros más importantes logros, y dependeremos de ellos durante mucho tiempo por venir", afirmó Clinton.

Por su parte, Espinosa también destacó los logros de la cooperación bilateral, que se basa "en los principios de responsabilidad compartida, confianza mutua y pleno respeto a la jurisdicción de cada país".

"Hemos acordado, en ese sentido, revisar el progreso que hemos logrado en todas las áreas y también desarrollar una hoja de ruta que guiará nuestro trabajo en el futuro, que México, esta administración actual, presentará a la administración entrante como una sugerencia, una recomendación para su trabajo", precisó la canciller mexicana, al referirse al entrante Gobierno de Enrique Peña Nieto, que tomará las riendas el próximo 1 de diciembre.

Según Espinosa, EE.UU. y México han podido consolidar esfuerzos para desmantelar a organizaciones delictivas que operan en ambos países; fortalecer las instituciones y las capacidades policiales para prevenir y combatir el delito; desarrollar una frontera "más segura y competitiva", combatir la drogadicción y fortalecer a las comunidades afectadas por el crimen organizado.

Espinosa agregó que, durante el encuentro, los dos países acordaron fortalecer los mecanismos y establecer "acciones prioritarias" para combatir el lavado de dinero y el tráfico de armas.

Por otra parte, reiteró el compromiso de México de realizar una "investigación exhaustiva" y castigar a los responsables del ataque, en agosto pasado, contra un vehículo en el que viajaban dos funcionarios de la embajada de EE.UU. y un miembro de la Marina de México, en el tramo carretero Tres Marías-Huitzilac en el Estado de México.

Como resultado tangible del encuentro, ambos Gobiernos suscribieron hoy un "memorándum de entendimiento" para potenciar el desarrollo económico y social e integración plena de las mujeres, con miras a promover la igualdad de género.

Clinton enfatizó que en los últimos tres años y medio la Iniciativa Mérida, en la que EE.UU. ha invertido desde su lanzamiento en 2007 más de mil millones de dólares en equipos y capacitación militar, ha permitido fortalecer la cooperación en materia de seguridad, a la vez que México también ha realizado mejoras a las instituciones judiciales y penales.

"Esperamos que este alto nivel de cooperación y esta creencia en la responsabilidad compartida continuará con la siguiente Administración mexicana", puntualizó Clinton.

El presidente Barack Obama, que buscará la reelección en noviembre próximo, dijo en entrevista con Efe la semana pasada que prevé continuar apoyando a México en estas lides.

La reunión de alto nivel se produjo en víspera de que el Congreso realice una audiencia sobre la fallida operación "Rápido y Furioso", que permitió el trasiego ilegal de unas 2.000 armas a México en 2009 y 2010.

El Gobierno mexicano siempre ha pedido a EE.UU. que refuerce el combate al flujo de armas hacia el sur, que ha nutrido una "narcoviolencia" que ha dejado más de 50.000 muertos desde 2006, cuando Calderón ordenó la militarización de la lucha antinarcóticos.