La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, aseguró hoy que su Gobierno no tenía indicios de que se fuera a cometer un ataque armado como el que acabó con la vida del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, en el consulado de Bengasi.

"No teníamos información de inteligencia factible sobre que se estuviera planeando o fuera inminente un ataque a nuestro consulado en Bengasi", aseguró Clinton en una rueda de prensa hoy con la canciller mexicana, Patricia Espinosa, en Washington.

La jefa de la diplomacia estadounidense recordó que anualmente se realizan evaluaciones de las amenazas a las que se enfrentan las representaciones estadounidenses en el exterior, ahora acosadas por las protestas de musulmanes por un vídeo de internet que se mofa del islam.

El pasado día 11 un ataque armado, que se confundió entre las propuestas contra ese vídeo de bajo presupuesto que caricaturiza el islam, rompió el perímetro de seguridad en el complejo del consulado de EE.UU. en Bengasi y acabó con la vida del embajador Stevens y otros tres estadounidenses.

Clinton señaló que EE.UU. trabaja con las autoridades libias para "llevar ante la Justicia a los asesinos" de los estadounidenses, para lo que han viajado a Trípoli miembros del FBI que investigarán de manera conjunta el ataque de Bengasi.

Por el momento, ninguno de los detenidos ha permitido dar con aquellos que participaron directamente en el ataque o fueran autores intelectuales del mismo.

La Secretaria de Estado subrayó que Washington está "tomando medidas agresivas para proteger" personal, consulados y embajadas en todo el mundo, para lo cual se ha iniciado una revisión extraordinaria de la seguridad necesaria en los lugares más expuestos a las protestas contra el vídeo antimusulmán.