Beijing advirtió el martes que se reserva el derecho a tomar nuevas medidas contra Japón en la disputa por unas islas deshabitadas en el Mar Oriental de China.

De pie junto al secretario de Defensa estadounidense Leon Panetta, el ministro de Defensa chino, general Liang Guanglie, dijo que Japón debe asumir toda la responsabilidad por la controversia que ha provocado violentas protestas en China contra los japoneses. Panetta ha estado presionando tanto a Liang como a los funcionarios de defensa en Japón para encontrar la manera de resolver el problema de manera pacífica y diplomática.

Liang, sin embargo, dejó en claro durante una conferencia de prensa que si bien a China aún le gustaría ver una solución negociada, espera que el gobierno japonés "deshaga sus errores y regrese al buen camino de las negociaciones". Las tensiones sobre la cadena de islas, conocidas como Senkakus en Japón y Diaoyu en China, escalaron la semana pasada cuando el gobierno japonés anunció la compra de algunas de las islas a su propietario privado.

La agencia oficial de noticias china Xinhua informó que durante sus conversaciones privadas, Liang dijo a Panetta que China se "opone firmemente" a la inclusión de las islas dentro de los términos del tratado de defensa mutua entre Estados Unidos y Japón, un acuerdo firmado en 1951, cuando Washington ayudaba a la reconstrucción del país del sol naciente después de la Segunda Guerra Mundial.

Liang dijo que China espera que Estados Unidos cumpla su compromiso de mantener una postura neutral, informó Xinhua.

La disputa por las islas ha sido un tema candente durante la gira de una semana de Panetta por la región Asia-Pacífico, pero su sesión con Liang también tocó una amplia gama de temas en momentos en que Washington y Beijing intentan encontrar una manera de mejorar su relación militar.

Las relaciones de Estados Unidos con China han sido inestables, sobre todo por el apoyo y la venta de armas del país norteamericano a Taiwán, la isla autónoma que Beijing reclama como propia. Estados Unidos también ha criticado a China por su falta de transparencia en cuanto al aumento de su sector militar.