Cuatro meses después de terminar su angustiosa espera para ganar la Liga de Campeones, el Chelsea empieza la defensa del título con un ataque restructurado y el ardiente deseo de instaurar una dinastía en el torneo que enfrenta a los mejores equipos de Europa.

Chelsea satisfizo, pese a todas las adversidades, la prolongada obsesión de su propietario, el magnate Roman Abramovich, cuando en la temporada anterior superó en semifinales al Barcelona y luego derrotó en la final al Bayern Munich.

"Es fantástico haberlo ganado (el título), pero no podemos confiarnos en eso si queremos ser un club que deja una huella en Europa", explicó el volante Frank Lampard del Chelsea. "Lo logramos una vez, y queremos más".

"Y cada año se pone más difícil; Barcelona y Real Madrid están tan fuertes como siempre, si no es que más fuertes, pero no estamos mirando tan lejos. Tenemos que concentrarnos justo desde el principio en superar la fase de grupos".

Shakhtar Donetsk y Nordsjaelland, el campeón de Dinamarca que está entre los tres debutantes en el torneo de esta temporada, forman parte del Grupo E pero sería una gran sorpresa si los equipos que se enfrentan el miércoles en el estadio de Stamford Bridge no surgen como dos aspirantes al título.

Juventus, campeón europeo en 1985 y 1996, regresa a la Liga de Campeones luego de una ausencia de tres años y de nuevo como el club dominante en Italia.

La victoria 3-1 que consiguió el domingo sobre el Genoa amplió su racha invicta en la Serie A a 42 partidos y puso al equipo en la cima de las posiciones, el mismo lugar que tiene Chelsea en Inglaterra cuando ha transcurrido un mes de la nueva campaña.

"Será un sueño hecho realidad sin importar a quién enfrentemos. Es un objetivo importante jugar en la Liga de Campeones", dijo el defensa Leonardo Bonucci, de la Juventus. "Vamos a Stamford Bridge sabiendo que somos un equipo fuerte, pero con la humildad que debemos tener".

"El Chelsea ha perdido una pieza clave en la delantera con la salida de (Didier) Drogba, pero este es un grupo duro y debemos tener cuidado".

Drogba, quien se fue al conjunto chino Shanghai Shenhua cuando venció su contrato con el Chelsea, no fue la única figura que salió de los Blues.

Michael Essien, José Bosingwa y Salomon Kalou también partieron debido a que el técnico Roberto di Matteo renovó el equipo con una inversión de 80 millones de libras esterlinas (130 millones de dólares) en talento joven con Eden Hazard, Marko Marin, Víctor Moses y el brasileño Oscar, delanteros o volantes de ataque para apoyar al español Fernando Torres.

"Necesitamos encontrar el equilibrio correcto entre la fuerza y el poder que siempre ha sido el punto fuerte del Chelsea y la habilidad de anotar algunos goles", dijo Lampard.

El zaguero central John Terry está en condiciones de participar en el encuentro pese a que necesitó tratamiento en la rodilla izquierda en los últimos momentos del partido del sábado que empataron con Queens Park Rangers en la Liga Premier.

John Obi Mikel tiene una lesión leve en la espalda pero puede jugar, mientras el español Juan Mata está disponible ya que descansó el fin de semana.

El técnico de Juventus, Antonio Conte, no estará en la banca debido a que el castigo de 10 meses suspendido en Italia por arreglar partidos fue extendido el viernes a cualquier otra parte del mundo por la FIFA.

Conte fue sancionado por la federación italiana durante el receso de temporada porque no denunció el arreglo de partidos de un adversario cuando dirigía al Siena de la Serie B en la campaña 2010-11.

El director técnico de la Juve, Massimo Carrera, ha dirigido al equipo esta temporada, ante la suspensión de Conte y de su asistente Angelo Alessio.