Brasil descarta que los estadios que construye para el Mundial de 2014 se conviertan en elefantes blancos y el ministro de Deporte, Aldo Rebelo, aseguró el martes que hay empresas internacionales interesadas en asumir la administración de esas instalaciones.

Según el ministro, los estadios en las 12 ciudades sede del Mundial de Brasil 2014 están siendo construidos con un criterio multiuso que incluye espacios de entrenamiento, área comercial y centro de convenciones, entre otras posibilidades.

"Estos nuevos estadios que se están construyendo son multiuso, con centros de convención, de cultura y están dentro de espacios con áreas comerciales y conjuntos habitacionales", comentó Rebelo en un diálogo con corresponsales extranjeros.

La construcción de los estadios con financiamiento público ha sido criticada en Brasil por el temor de que no tengan uso después de la Copa del Mundo, debido a que varias de las ciudades no cuentan con equipos de fútbol de gran arraigo popular, como Brasilia, Cuiabá y Manaus.

No obstante, Rebelo citó el caso del estadio de la ciudad nororiental de Recife, que se edifica en un área denominada "Ciudad del Mundial" porque incluye la construcción de un espacio residencial con 3.000 apartamentos, un espacio de educación superior, centro cultural, centro de convenciones y área comercial.

"Las grandes administradoras de arenas deportivas están todas interesadas en esos estadios", aseguró el ministro.

Dijo que recientemente estuvo en la ciudad costera de Salvador, una de las sedes mundialistas, donde se reunió con representantes del Amsterdam Arena que habían llegado a explorar la posibilidad de asumir la administración del estadio que se construye para el Mundial.

En Londres, durante los recién concluidos Juegos Olímpicos, dijo que fue buscado por varias otras empresas interesadas en asumir la administración de otros recintos mundialistas.

"En Brasil hay muchas alternativas para los estadios. Si tienen museo, restaurantes, actividades culturales, la gente va a ir incluso si no hay partido de fútbol", comentó Rebelo.

De los 12 estadios preparados para el Mundial, tres pertenecen a equipos profesionales de fútbol: el de Sao Paulo, el de Curitiba y el de Porto Alegre. Los restantes son propiedad de los gobiernos estatales.

Indicó que la misma idea se aplicará a las instalaciones que se están construyendo para acoger los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro, incluyendo los centros de entrenamiento de atletas de todo el país.

"La idea que tenemos es que las instalaciones de Río y los centros de entrenamiento puedan integrar todas las funciones del deporte, como la práctica deportiva de niños, actividades recreativas, deporte para personas de la tercera edad y la preparación de atletas de alto rendimiento", señaló.

El ministro de Educación, Aloizio Mercadante, sugirió que instalaciones de Río de Janeiro puedan convertirse después de los Juegos de 2016 en una universidad deportiva con un enfoque multidisciplinario con carreras como medicina, fisioterapia, nutrición, y enfermería, todo dirigido al deporte.